Aunque a nivel nacional no se pudo evitar desaparecer al Instituto Nacional de Transparencia, en Sinaloa el órgano autónomo garante de transparencia podría haber transitado de otra manera pues en realidad no es una carga económica pesada para el estado, como se argumentó por parte del Gobierno Federal para sepultarlo.
En realidad la extinción en Sinaloa de la Comisión Estatal para el Acceso a la Información Pública, CEAIP, no es más que la inercia con la que juegan las instituciones para armonizarse con los designios de la 4T.
Pero el tema es que desaparecer así como así este órgano autónomo constitucional es un retroceso como de 40 años, porque aunque se diga que sus atribuciones pasarán a la Secretaría de Transparencia del Gobierno del Estado es como decir que ahora el gobierno será juez y parte en la resolución de temas que, al no convenirle, los va enviar al archivo confidencial.
La activista en materia de Anticorrupción, integrante de Iniciativa Sinaloa, compartió en sus redes:
"Por concretarse en Sinaloa un grave retroceso. El Gobernador Rubén Rocha Moya ya presentó la iniciativa para extinguir a la CEAIP, sin escuchar a sociedad civil, académicos, activistas o a la ciudadanía en general, a pesar de los constantes llamados para ello. La propuesta no trae sorpresas, el nuevo órgano garante quedaría bajo una dependencia de muy dudoso desempeño, la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas. Esperemos que el Congreso local revise y analice las propuestas ciudadanas que se presenten para contrarrestar la línea oficial."
Ya sabemos que al Congreso no le interesa revisar nada, menos si es enviado por la oficina del gobernador, por más que Tere Guerra vaya a argumentar bonitamente que los trabajos de la CEAIP los hará la Secretaría de Transparencia, ese discurso no convence, y menos después del escándalo en que se vio envuelta la titular de esta dependencia, con gastos lujosos en sus viajes (que supuestamente rembolsó de su dinero, qué más le quedaba).
No convence porque nadie puede ser juez y parte, y eso de que la CEAIP era onerosa en Sinaloa no tenía mucho presupuesto, más tienen los partidos políticos que no le aportan nada a la sociedad, más gasta el gobierno en situaciones que no le benefician al pueblo, como los conciertos que no se hicieron el día del grito.
Desmontar las instituciones ciudadanas implicará un perjuicio a la democracia. Por más que se diga y repita lo contrario, no hay argumentos válidos.