Mi perspectiva | Lógica rebasada
El pugilismo se mantiene como una de las disciplinas más atractivas para el público de todo el orbe, gracias a que muchas veces el adversario que en el papel es aparentemente débil o no es considerado como el favorito, se transforma en el ring para producir un desenlace inesperado.
Conceicao, campeón olímpico en Río 2016, había perdido una controversial decisión contra Óscar Valdez y luego terminó superado ampliamente por puntos ante Shakur Stevenson. Su calidad, no obstante, había quedado impoluta pese a ambos descalabros.
No puede dejar de mencionarse el también apurado triunfo del “Rey Gitano” Tyson Fury sobre Francis Ngannou, quien llegó con historial de campeón de MMA, pero sin ninguna experiencia como boxeador.
Hay conocedores que afirman que Tyson Fury “sólo se preparó unos días”, debido a su exceso de confianza. Son precisamente los “detalles extra ring” los que pueden cambiar el rumbo de un combate.
Para este sábado, se supone que David Benavídez y Jermall Charlo deben imponerse sin dificultades “más allá de lo normal” a Demetrius Andrade y José Benavídez Jr.
Empero, que nadie se sorprenda si son llevados al límite. Todos los desempeños de los mejores peleadores se basan en el tipo de estilo de sus adversarios.
Así que depende de lo que aquellos que son escogidos como “muy probables ganadores” hayan vivido semanas o pocos meses antes del encuentro, para poder brillar o pasar una mala noche.
La lógica dice otra cosa, pero Demetrius Andrade es capaz de poner los pronósticos a temblar












