elsoldetampico
Análisisdomingo, 28 de julio de 2024

Alfa y omega / Dormir poco

Porque en realidad me siento en paz al darle gracias a Dios, por todo lo que me ha dado para que yo sea feliz, sin que EL me haya pedido nada a cambio.

Pues sí, todo lo que la naturaleza nos brinda y nos rodea, es el escenario de la gran obra de Dios, creada para dar sustento a nuestra existencia.

Por ello y por lo que a mi corresponde, aún cuando no se me ocurra nada para escribir, me obligo a meditar sobre lo bello de las cosas que nos rodean.

Con tan solo ver la luz del día, debo elevar mis pensamientos hacia la grandeza de la Creación, de lo maravilloso que es vivir y disfrutar del esplendor de lo que es el Universo.

Medito sobre lo hermoso de las flores, de sus olores y de sus colores, pero más sobre el importante rol que juegan en la vida de nuestro planeta.

Y ahora que comienzo a salir de mi languidez, repaso con claridad la maravilla, la belleza y la importancia de los bosques, de los mares, los ríos, la montañas y todo lo que es y vive en el planeta donde vivimos.

Pero sobre todo, celebro que el Gran Hacedor nos haya creado a los humanos con la capacidad de sentir y de amar, porque ello nos permite entender que sobre todas las cosas terrenales, están los hijos, los padres; la familia y los amigos.

Nada sería la vida sin los sentimientos, seríamos como autómatas, como robots, como vegetales con capacidad de moverse.

Hoy pues, como siempre, disfrutaré del paisaje, de los lugares, de mis actividades, de todo lo que me rodea, pero más que nada, del amor de mi familia, sustento primordial de mi existencia.

A fin de cuentas, creo que el dormir poco una noche, es preferible a dormir para siempre, aunque tenga muchos temas para escribir.

P.D.- La vida es corta, pero es bella.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias