Alfa y Omega / Eternamente Yolanda
Ella 23, yo 26, ambos caminábamos por el pasillo central de la Iglesia ubicada en el centro de Ciudad Madero, era el 15 de enero de 1966; Yolanda y yo íbamos plenos de dulces ilusiones y de grandes proyectos.
Esto no puede ser nomás que una canción
Quisiera fuera una declaración de amor
Pasaron 48 años que vivimos juntos, como lo juramos ante el altar, cuando la muerte nos separó de golpe, cumpliendo ella al llamado de Dios, quizá porque el Creador consideró que ya se habían cumplido nuestros sueños.
Romántica sin reparar en formas tales
Que pongan freno en lo que siento ahora a raudales
Aquello que comenzó como un sutil encuentro de dos almas gemelas, se convirtió en la fusión de dos espíritus con un camino trazado por el destino y un propósito de trascender en el tiempo..
Te amo, te amo
Eternamente te amo
Nuestro matrimonio se convirtió en la realidad de lo que esperábamos, tuvimos dos hijos, los educamos y ellos nos pagaron con la dicha de perpetuar nuestros nombres, con cuatro nietos, dos varones y dos hermosas niñas.
Si me faltaras no voy a morirme
Si he de morir quiero que sea contigo
Mi soledad se siente acompañada
Por eso a veces se que necesito
Tu mano, tu mano
Eternamente tu mano
Mañana yo estaré tranquilo, reviviendo una existencia que fue maravillosa, sabiendo que ni ella ni yo nos equivocamos al tomar la decisión más importante de nuestras vidas.
Cuando te vi sabía que era cierto
Ese temor de hallarme descubierto
Tu me desnudas con siete razones
Me abres el pecho cada vez que me colmas
De amores, de amores
Eternamente de amores
No habrá festejo como antes, pero estoy seguro que su espíritu bajará del cielo y nos hará sentir el milagro de su presencia y de alguna manera nos hará saber que ella está bien, gozando de la compañía de María, la adoración de sus plegarias.
P.D.- Lo nuestro no fue solo un pacto con Dios, fue el cumplimiento de un destino que EL decretó para nosotros.
















