Pescadores y marinos deberán extremar precauciones ante vientos de hasta 66 km/h y olas superiores a los tres metros en costas de Tamaulipas y Veracruz
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Según información de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), en nuestro país actualmente, hay 100.2 millones de usuarios de internet, entre las principales razones por la cual se utiliza internetes para comunicarse, con un 93%; les sigue el acceso a redes sociales con un 90.4%, el entretenimiento con un 89%, y la búsqueda de información con un 88.2%, el mismo informe también señala que 16.9 de cada 100 personas no usaron internet.
Dicho informe también señala que existe una brecha entre rural y urbano, ya que la principal razón, según las personas que no usaron internet, es que no saben utilizarlo, no les interesa o necesitan, o por falta de recursos económicos, o no tienen acceso, estas personas alejadas de lo digital están siendo reconocidas con un término bastante poco sutil que designa a todos aquellos que no tienen aparatos informáticos, que no dominan su funcionamiento o que no disponen de conexión: el “ilectronismo”.
El ritmo con el que la tecnología digital está evolucionando plantea dilemas o problemas sobre qué es bueno o malo, justo o injusto, ya que una parte importante de la población, entre la que se encuentran varios jóvenes, estarían en situación de ilectronismo, el ilectronismo es una forma de analfabetismo digital que describe la incapacidad o grandes dificultades de las personas para utilizar internet, herramientas digitales y tecnologías de la información, afecta a colectivos que quedan excluidos del nuevo paradigma tecnológico, limitando su acceso a trámites, redes sociales y servicios online, el término proviene de una adaptación del francés illettrisme (analfabetismo) a la esfera digital, refiriéndose a quienes no saben utilizar internet.
El tema se vuelve destacado ya que no es solo potenciar nuestras habilidades superiores, también debemos aprender nuevas herramientas, desarrollar la capacidad de adaptarnos y amplificar nuestro talento con la ayuda de la inteligencia artificial y poder mantenernos vigentes y productivos, en distintos espacios, personas intercambien ideas, opiniones y conocimientos sobre este asunto, El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) advierte que para 2030, cuatro de cada diez habilidades que hoy usamos en el trabajo quedarán obsoletas o transformadas, y más de 150 millones de empleos cambiarán de naturaleza.
En su portal: https://es.weforum.org/stories/2025/, señala que para cerrar la creciente brecha de habilidades digitales, se debe integrar la alfabetización digital y en IA en los sistemas educativos desde una etapa temprana, en lugar de solo introducirla en el lugar de trabajo, las habilidades técnicas, como la alfabetización en datos y la ciberseguridad, son importantes; sin embargo, las habilidades humanas, como la curiosidad, la adaptabilidad, el liderazgo y el aprendizaje continuo, son esenciales, el verdadero éxito de la educación en IA está en la confianza y la frecuencia con la que las personas aplican la IA, comparten conocimientos e impulsan la innovación.
Por su parte, la OCDE coincide en que no todos tendremos que ser programadores, pero sí alfabetizados digitalmente para comprender y usar la inteligencia artificial con criterio en cualquier profesión, por otro lado, Deloitte refuerza la alerta al señalar que solo el 16% de los directivos considera que está preparado para los nuevos retos digitales, y Mercer Consulting ha confirmado en su Encuesta Global de Tendencias de Talento 2025, que la prioridad número uno de Recursos Humanos es re-entrenar en habilidades digitales a líderes y colaboradores, construyendo carreras más basadas en capacidades que en puestos.
Con lo ya señalado, la convocatoria para alcanzar el éxito depende de una mentalidad de aprendizaje continuo, curiosidad y adaptabilidad, no solo a los jóvenes, sino también a los líderes empresariales y gobiernos a preguntarse: ¿estamos preparados para la revolución de la IA?, el futuro del trabajo se está configurando hoy a partir de las habilidades que desarrollamos, la mentalidad que fomentamos y las oportunidades equitativas que los líderes y los responsables políticos crean para empoderar a la próxima generación.
También es importante propiciar una mayor inclusión digital femenina en nuestro país, ya que, a nivel internacional, México muestra un nivel de penetración digital similar al de países en desarrollo, aunque todavía inferior al de naciones más avanzadas en el ámbito digital.