Está por terminar este año e iniciar uno nuevo, y tal situación nos coloca en la necesaria reflexión sobre lo que se hizo o se dejó de hacer, y abre propósito para realizar tareas pendientes o bien replantear objetivos para el siguiente año que está por venir, dicho recuento es importante ya que permite realizar un balance sobre lo que se hizo bien y para fortalecer aquellas áreas de oportunidad que nos permitan rectificar algunas acciones en particular.
En este sentido, en materia económica es necesario tomar en consideración que el entorno internacional estuvo sujeto a fuertes presiones lo que generó una caída sustancial en el mercado, no obstante, hay que reconocer que México ha registrado un crecimiento del Producto Interno Bruto marginal, es decir, positivo pero no al nivel o grado que se esperaba; por otra parte, durante el presente año que está concluyendo, el peso mexicano tuvo una apreciación de más del 10% que lo coloca como una divisa cada vez más fuerte, lo anterior, aunque algunos analistas argumentan que dicha fortaleza de nuestra moneda es producto de la debilidad del dólar, también es resultado de la inversión extranjera directa que ha llegado a nuestro país, la cual ha roto récord con más de 40 mil millones de dólares que representa un crecimiento por arriba del 15% respecto a la inversión extranjera registrada el año anterior, dicha inversión se canalizó fundamentalmente a los sectores de energía, tecnología, automotriz y logística entre otros, lo que muestra una clara confianza de los inversionistas derivado de la estabilidad económica que registra el país; por otra parte, el nearshoring ha posicionado a México como punto estratégico importante en el comercio mundial, fundamentalmente entre Norteamérica y algunos países asiáticos; otro punto de suma importancia que se ha colocado como un acierto muy positivo para este año que está concluyendo, ha sido el fortalecimiento registrado en el mercado interno, derivado de la política salarial que se ha implementado con el claro propósito de ir recuperando el poder adquisitivo que durante mucho tiempo se fue deteriorando por las políticas restrictivas del pasado, así mismo, el consumo interno se ha fortalecido en parte por los programas sociales, que aunque estos solo representan el 17% de los ingresos de los hogares, sí han contribuido de manera importante en el fortalecimiento del consumo interno; lo anterior se ve fortalecido producto del control de la inflación la cual se ha mantenido de acuerdo a la meta programada por el banco central; por último, otro de los aciertos, es la mayor recaudación tributaria, dicha situación viene a fortalecer las finanzas públicas y mejorar el gasto del sector gubernamental.
Estos son solo algunos de los aciertos que se han registrado durante el presente año que está concluyendo, sin embargo, hay algunos puntos que habrá que tomar en consideración que vienen a representar áreas de oportunidad o bien condiciones que pueden poner en riesgo la estabilidad económica, por lo que es necesario poner atención en algunos puntos, entre los que cabe destacar, en primera instancia el ir buscando mecanismos con una clara intención de fortalecer el empleo de tal forma que éste se formalice, ya que hay un amplio sector económico que se encuentra en la informalidad; por otro lado, aunque se ha incrementado la recaudación fiscal los compromisos del gobierno no son menores y de acuerdo al presupuesto de egresos autorizado para el siguiente año se registrará un importante déficit fiscal que a largo plazo puede generar serios problemas para el sector público y social. Por lo anterior, a unos días que concluya el año, el principal deseo es que el próximo año gocemos de mucha salud y prosperidad, y que todos los proyectos que tengamos en mente se logren concretar y lleguen a buen puerto. Feliz Año Nuevo 2026 para todas y todos, que el próximo año esté lleno de mucha dicha, felicidad y éxitos, así sea.