El proyecto fue reactivado tras resolverse conflictos legales y administrativos, permitiendo mejorar la conectividad entre el sur y el altiplano tamaulipeco
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A partir del próximo 1 de febrero, el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) registrará un aumento del 4.21%, de acuerdo con lo publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), cuya cifra está relacionada a la inflación registrada en diciembre pasado que se ubicó en 4.21% de forma anual.
Por lo tanto, este incremento eleva el valor diario de la UMA de $108.57 a $113.14, el mensual llega a $3,439.46 y el anual se coloca a $41,273.52 pesos mexicanos. Aunque estos ajustes se realizan año con año como medida de actualización económica, sus efectos generados hacen estragos en los bolsillos de los mexicanos y en diversos rubros de la economía que no están de más tratar de dilucidarlos.
La UMA, creada en 2016, se presentó con el objetivo de desvincular el cálculo de obligaciones legales y fiscales del salario mínimo. Antes de su implementación —y muchos recordarán—, los aumentos al salario mínimo significaban automáticamente mayores pagos en multas, impuestos y otras contribuciones, lo que generaba una carga desproporcionada para los ciudadanos. De allí que también se comenzara la desindexación el salario mínimo en el ya lejano 2014 que, en parte, no permitía que los incrementos al salario mínimo fueran sustanciales, como se han venido haciendo a partir de 2017 de forma marginal y, de forma más importante, desde 2018.
Ahora, la UMA permite actualizar estas obligaciones de manera independiente, evitando que los ajustes al salario mínimo afecten directamente otros rubros. El cálculo está respaldado en el artículo 26, apartado B, penúltimo párrafo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Su actualización anual se realiza tomando en cuenta el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del diciembre del año anterior, garantizando que refleje las condiciones inflacionarias actuales. Por lo tanto, para este 2025, el incremento del 4.21% corresponde a la variación del INPC registrada en diciembre de 2024.
Con ello, el incremento en la UMA afecta directamente diversos rubros, entre los que destacan las multas y sanciones económicas que podrían generar un impacto significativo en sectores donde las infracciones se traducen en costos recurrentes; obligaciones como el predial y otros derechos estatales y municipales también se ajustarán al alza con el nuevo valor de la UMA, afectando tanto a hogares como a empresas; pensiones y beneficios sociales vinculadas a esta denominación podrían representar un aumento en su ingreso mensual, como las becas de posgrado del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT) que, ahora será la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) ; así como créditos otorgados por instituciones como el Infonavit denominados en UMAs, verán reflejado este aumento, pudiendo generar una presión financiera en las familias que cuentan con este tipo de indexación a la UMA.
Teóricamente, este incremento en el valor de la UMA es una medida para mantener actualizados diversos cálculos económicos frente a la inflación. Sin embargo, para algunas personas podría significar un aumento en sus obligaciones económicas, afectando directamente su planificación financiera. Aunque en algunos casos, como las pensiones o becas, el efecto podría percibirse como positivo, en general, este ajuste implica mayores gastos para una parte significativa de la población.
Por otra parte, el ajuste también pone sobre la mesa el debate sobre la eficiencia de este sistema. Si bien, la UMA logró desvincular las obligaciones fiscales y legales del salario mínimo, permitiendo implementar políticas de recuperación salarial sin consecuencias desproporcionadas, no deja de ser un indicador que afecta a los sectores más vulnerables, especialmente cuando los ajustes superan los incrementos en los ingresos de la población.
Por ello, es fundamental que la ciudadanía esté consciente de estos ajustes y planifiquen sus finanzas en consecuencia, especialmente en un entorno económico donde el incremento de las obligaciones no siempre se traduce en una mejora proporcional de los ingresos. Cuídese mucho.