Enmudecen lenguas madre
En pequeñas zonas del Estado se habla náhuatl, huasteco, totonaco y zapoteco
Antonio Sosa
Tamaulipas es un crisol multicultural, con gran influencia extranjera ante la cercanía con Estados Unidos y un amplio margen de migración, donde las llamadas lenguas madre o indígenas están prácticamente en extinción.
Son muy pocas las zonas, en su mayoría rurales del centro de la entidad, donde aún se escucha la comunicación hablada por medio del náhuatl, huasteco, totonaca y zapoteca, representando menos del 1% de la población.
Son lenguas madre que prácticamente han sobrevivido al tiempo, la modernidad, la discriminación y la necesidad de manejar el léxico universales como el inglés y por ser la predominante en México el español.
Hay quienes consideran que estas lenguas indígenas son nativas de la región de Tamaulipas, pero otros aseguran que todas llegaron de entidades vecinas como Veracruz, San Luis Potosí e incluso Hidalgo, por medio de la migración.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indica que hasta el censo intermedio de población 2015 en la entidad habitaban 3 millones 441 mil 698 personas, de las cuales 23 mil 296 mayores de 5 años, que representan el 0.67% hablan un dialecto.
Aunque la más utilizada es el náhuatl, el nombre de Tamaulipas se establece que proviene del huasteco Tamaholipa, que significa "lugar donde se reza mucho", del prefijo tam -lugar donde- y holipa -rezar mucho-.
UN TESORO DE FAMILIA
Son pocas las escuelas y prácticamente inexistentes los medios que utilizan los idiomas indígenas para establecer educación o comunicación, lo que ha favorecido a la extinción de estas expresiones habladas en la entidad.
La transmisión de estas lenguas prácticamente se transfieren solo entre familias, como una herencia o tesoro que los identifica con sus raíces, aunque esto ha generado que queden concentradas en disminuidas regiones.
Esto ha generado que la gran mayoría de las lenguas estén en riesgo de morir como el dialecto naolán que se hablaba en San Juan Naolán, poblado ubicado en el hoy mágico municipio de Tula, en la zona centro de Tamaulipas.
Del que solo existe una raquítica memoria de 43 palabras recordadas por un anciano, misma de la cual no se encontró incluso su raíz.
REVITALICEMOS LAS LENGUAS INDÍGENAS
En diciembre del año 2016 la Asamblea General de la ONU acordó declarar el 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas con el fin de llamar la atención sobre la pérdida de estos idiomas y la necesidad de conservarlos y revitalizarlos.
El manejo de las lenguas madre o indígenas, esas de nuestros antepasados que se impusieron a la colonización y dieron origen al idioma que hoy conocemos se han convertido en un oprobio, en una vergüenza que muchos prefieren ocultar con extranjerismos.
Enmudecen las voces que dieron origen a nuestro pueblo, condenando a la extinción las voces primeras, las originales, las que se han perdido en la historia, en el tiempo y en la indiferencia por defender lo propio.






























