Polvorines clandestinos detonan tragedias en Tultepec
Las recientes explosiones en polvorines de Tultepec no son hechos aislados. Artesanos señalan que la operación clandestina de talleres, sin permisos ni supervisión, incrementa el riesgo de tragedias. La falta de control en el manejo de materiales explosivos mantiene latente el peligro en zonas habitacionales
Fernando Solís
“Cuando los propietarios de un taller no permiten una supervisión, aumenta el riesgo de que se están realizando prácticas peligrosas, como errores en el manejo de los materiales pirotécnicos”, explicó.
Talleres fuera de control
Esta condición, subrayó, incrementa el riesgo no solo para quienes trabajan en la pirotecnia, sino también para familias que habitan en los alrededores.
Condiciones que detonan explosiones
Además, los insumos utilizados, como la pólvora negra, son altamente sensibles a la fricción y al confinamiento, lo que puede provocar una deflagración en cuestión de segundos.
A esto se suma la falta de equipo de protección personal. En diversos talleres, dijo, no se utilizan guantes antiestáticos, gafas de seguridad ni ropa ignífuga, elementos básicos para reducir riesgos en esta actividad.
Tradición que convive con el riesgo
Sin embargo, pese a la capacitación impulsada por el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia (IMEPI) e incluso asesorías internacionales, los accidentes continúan, especialmente en espacios que operan fuera de la norma.
Explosiones que se repiten
El caso más reciente ocurrió el 10 de marzo, cuando un taller explotó en la colonia Amado Nervo, dejando un hombre muerto. Previamente, el 2 de febrero, un estallido en el Barrio Santa Isabel también cobró la vida de una persona.
Durante 2025, se contabilizaron al menos nueve explosiones en distintos puntos del municipio, con un saldo de cuatro personas fallecidas y más de una decena de lesionados.
Benito “N” aseguró que, a lo largo de su trayectoria, ha sido testigo de más de un centenar de explosiones, algunas de las cuales ni siquiera fueron difundidas públicamente.
“Muchas ocurrieron cuando apenas comenzaban las redes sociales y se quedaron en completo hermetismo”, concluyó.





























