Entre las cuerdas
La principal obligación de un árbitro de boxeo amateur consiste en impedir que un boxeador reciba golpes innecesarios y excesivos. El árbitro deberá interrumpir el combate inmediatamente cuando observe que un boxeador parezca incapaz de defenderse de forma apropiada.
El árbitro está capacitado para suspender cualquier combate en cualquier momento cuando:
1. Considere que el combate es demasiado desigual.
3. Considere que los boxeadores no pelean en serio o no le dan la importancia que debe de tener todo combate.
4. Un boxeador o su entrenador no cumplen inmediatamente las órdenes o muestran un comportamiento ofensivo o agresivo hacia el árbitro, el referee podrá suspender la pelea en cualquier momento antes de anunciarse al vencedor.
5. El preparador o el ayudante del boxeador no cumple las órdenes del árbitro a pesar de que se le ha llamado la atención en cuanto a ello.
6. El árbitro puede advertir a un boxeador o interrumpir el combate y amonestar a un boxeador por infracciones cometidas o por cualquier otro motivo a fin de garantizar el juego limpio o el cumplimiento de las reglas.
7. Con o sin advertencia previa, el referee puede descalificar a un boxeador que ha cometido una infracción considerada como grave o después de varias advertencias.
8. Cuando un púgil es derribado, el árbitro puede dejar de contar cuando el rival intencionadamente no se retire a un rincón neutral o si tarda en hacerlo.















