Familias musicales
Si alguna aspiración, querido bohemio lector, los hombres hemos tenido es la de no sólo formar una familia, sino lograr que ésta, a sus vez, siga nuestros pasos profesionales.
La tradición familiar de preservar legados con base en las raíces intergeneracionales se remonta a los más antiguos tiempos pero no siempre los hijos están tan de acuerdo ya sea por la natural rebeldía juvenil o por una evidente falta de vocación y aptitudes.
En México tenemos grandes ejemplos de que la transferencia cultural ha estado intimamente ligada a familias como
Familia Nandayapa, de una tradición en el instrumento típico de Chiapas, la marimba, fue don Zeferino Nandayapa (†) quien heredara a sus hijos y consanguíneos la música y el amor por los instrumentos de percusión. Sus nombres Javier, Norberto, Óscar, Tania y Gustavo.
Hermanos Domínguez: Abel, Alberto, Ernesto, Armando, Francisco, Gustavo, Ramiro y Edmundo, siguen siendo referente mundial tanto en la ejecución instrumental desde la Lira de San Cristóbal como en la composición.
Aunque no eran mexicanos hubieron dos grandes cuartetos que sí tuvieron como residencia y segunda patria a nuestro país Los Ruffino, de Cuba y los 4 hermanos Silva, de Chile.
Hoy, irredento bohemio lector, tengo en mis manos y mi alma el futuro de una gran familia musical, Los Miranda, mi descendencia escogida, los niños más talentosos de México, que están próximos a lanzar su primer sencillo y con quienes comparto escenario en La Cueva.
¿Qué otras familias recuerdas?
¡Ni una línea más!













