Archivos Secretoslunes, 15 de octubre de 2018
DEPREDADOR DELIRANTE
El Chupacabras, excitado por la dulzura de la sangre, atacaba al ganado con toda su furia, le clavaba los colmillos para succionarle la existencia; la gente aterrada sólo hallaba los estragos de sus garras y dientes infernales.