Gossiplunes, 18 de julio de 2016
Conrad Murray saca trapos sucios de Michael Jackson
El médico personal del cantante y condenado por su muerte, revela más secretos en un libro
La Prensa

Las revelaciones sobre la intimidad de Michael Jackson parecen no tener fin. A siete años de su muerte, su imagen está en el centro de la polémica desde que se encontraron en su mansión pruebas de que consumía pornografía infantil y luego una versión no confirmada en la que el actor Macaulay Culkin aceptaba que había sido abusado sexualmente por el cantante en la casa de la víctima, cuando los padres de éste dormían. Ahora Conrad Murray, condenado por homicidio involuntario en 2011 cuando la justicia determinó que la muerte del rey del pop se debió a su negligencia en la administración del anestésico propofol, es quien sale a ventilar nuevos secretos del cantante en su libro “This is it”. La publicación saldrá pronto a la venta pero el diario británico “The Mirror” tuvo un anticipo y dio a conocer algunas de las declaraciones más polémicas del médico, en las que asegura que Michael Jackson soñaba secretamente casarse con niñas conocidas, como Emma Watson (tenía 11 años y comenzaba a destacarse como protagonista de la saga “Harry Potter”), y la hija de un amigo suyo, el doctor Mark Lester, llamada Harriet y de quien se dijo en un momento que guardaba un increíble parecido físico con la propia hija de Michael, Paris Jackson. “Michael se enamoró de Harriet cuando ella apenas tenía cinco años. Cuando cumplió 12 se fijó aún más en ella”, dice Murray en su libro, y asegura que pensaba pedirle a Lester que le concediera su mano en matrimonio. Su segunda opción, si esto no funcionaba, era casarse con Emma Watson: “Michael me dijo que estaba flechado por la actriz británica. Se había enamorado de ella cuando la vio en la primera película de ‘Harry Potter’ en 2001, cuando ella tenía sólo 11 años”. “Una cosa era clara: la manera en que Michael hablaba de jóvenes chicas no era como de un enamoramiento inocente sino de un amor no correspondido”, escribe Murray.