Catadura / La alegría de las cuentas
El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó el proyecto de presupuesto de egresos, criterios generales de política económica y ley de ingresos, que en su conjunto se le conoce como Paquete Económico, que busca la estabilidad, pero guarda una serie de fragilidades y contradicciones.
Aumentan los impuestos a todo tipo de bebidas azucaradas, supuestamente para cuidar la salud de los mexicanos, cuando en realidad lo hacen para recaudar más de 40 mil millones de pesos extras que hoy no tienen. Suben también los impuestos al tabaco y al precio de los video juegos violentos, lo que sea que eso signifique.
Se pretende imponer aranceles comerciales a países con los que no tenemos tratados de libre comercio, lo que podría significar un grave riesgo para la industria manufacturera mexicana.
Hay una inexplicable reducción del 3.2% al presupuesto del sector salud, 30 mil millones de pesos extras para el tren maya y 987 mil millones de pesos para implementar sus programas clientelares, oficialmente llamados sociales.
Sorprende un recorte del 17.5% a la secretaría de seguridad ciudadana y un aumento similar al nuevo poder judicial. Así, los ministros, magistrados y jueces del pueblo -electos por la vía del acordeón- no resultaron tan austeros como prometían, sino que nos costarán 15 mil millones de pesos más caros que los anteriores.
La falta de una reforma fiscal integral y no invertir en sectores clave para el desarrollo del país son fallas estructurales que nos dejan con un gobierno frágil y un futuro incierto con cuentas muy alegres. Al tiempo.

















