Crónica de sangre
Se respira en el aire una amenaza latente
desde el crimen de Buendía. Las llamadas
anónimas son cada vez más frecuentes,
agresivas, toscas.
Carlos Loret de Mola Mediz/Que la nación
me lo demande
Cerramos el año con moño negro. Cuatro periodistas baleados en el violento e inseguro estado de Veracruz.
Los temas de la lista negra manejados por ellos no varían, sino que aumentan en forma desenfrenada, sin el mínimo control.
La relación de víctimas forma parte del decorado de la ineficiencia profesional en materia de investigación.
Uno, el 19 de marzo de 2017, acribillan a Ricardo Monluí Cabrera, director del portal digital www.elpolitico.com.mx y autor de la columna Crisol, a la salida de un restaurante en la cabecera municipal de Yanga.
Era presidente de la Asociación de Periodistas y Reporteros Gráficos de Córdoba y la Región, A. C., y exjefe de Prensa de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar (UNPCA), afiliada a la Confederación Nacional Campesina (CNC).
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) condenó el crimen.
Dos, el 9 de julio de 2017 asesinan a Edwin Rivera Paz, camarógrafo del programa Los Verduleros, trasmitido por el canal Hable como Habla (HCH), en la ciudad de Acayucan.
Colaboraba con Igor Padilla Chávez, director de cámaras del mismo canal, asesinado el 17 de enero de 2017, en la ciudad de Tegucigalpa, capital de Honduras.
La organización internacional Reporteros sin Frontera (RSF) condenó el incidente.
La oficina en la Ciudad de México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el asesinato.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) repudió el hecho.
Si bien es cierto que hasta el momento las balas no han bajado el perfil de la información crítica, las autoridades locales intentaron criminalizar en menos de 48 horas la trayectoria profesional del comunicador.
Estos cuatro casos se identifican con la cobertura relacionada a temas de corrupción, inseguridad e impunidad.
Todavía faltan más víctimas, ¿en la selecta lista negra...?
carloslucioacosta@gmx.com
















