Cronos y Kairós
Él como Padre bueno y misericordioso ha cuidado los pasos de cada uno y, con las luces y sombras, con lo conseguido y lo que ha quedado pendiente; la experiencia de cada uno es, sin duda, la de alguien satisfecho y agradecido porque Dios nunca ha quitado la mirada de sus hijos.
Así es como se termina el año civil, agradecidos con Dios y con la certeza de que ha caminado por los lugares de nuestra propia historia. La experiencia de cada uno es similar a la del Edén; cada tarde Dios mismo ha bajado a convivir con sus criaturas, para tener las más delicadas muestras de su amor y compañía.













