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La mayoría de las mujeres ocupadas en el estado se concentra en el sector servicios y en trabajo en los hogares, lo que refleja las limitaciones en la participación económica femenina
Aunque existen cursos gratuitos sobre educación financiera, la población no muestra interés en tomarlos y el sistema educativo tampoco ha incorporado esta formación en sus planes de estudio
El sitio arqueológico ubicado en Ocosingo podría impulsar el turismo en la región norte y selva de Chiapas durante la temporada de Cuaresma y Semana Santa
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El “principio de jurisdicción preferente” es aplicable a la extradición internacional e involucra la soberanía nacional. Establece que una persona debe ser juzgada y sentenciada por delitos cometidos en su país de origen, antes de ser extraditada. Es una concepción jurídico política que reconoce la potestad de hacer justicia en su territorio, al país de origen.
En México, el artículo 13 de la Constitución establece: “ningún mexicano puede ser extraditado a otro país por delitos políticos o comunes cometidos en el territorio nacional”. Además, la Ley establece que no se autorizará la extradición si el delito se cometió dentro de la jurisdicción de los tribunales de la República. El país donde se cometieron los delitos tiene jurisdicción primaria para juzgar y sancionar al infractor.
El artículo 11 de la Ley de Extradición dice: “Cuando el individuo reclamado tuviere causa pendiente o hubiere sido condenado en la República por delito distinto del que motive la petición formal de extradición, su entrega al Estado solicitante, si procediere, se diferirá hasta que haya sido decretada su libertad por resolución definitiva.” No se extradita automáticamente, se tiene que cumplir condiciones.
¿Me explico hacia dónde voy? ¿Los famosos 29 estaban todos en el supuesto de ser extraditables? Los delitos los cometieron en México, ¿por qué tendría que juzgarlos Estados Unidos? ¿Ya se decretó su libertad, por ausencia de méritos? ¿Ya están libres porque cumplieron sus sentencias? ¿Ya se hizo justicia a los mexicanos agraviados por los delitos de los 29? Porque todos estos son temas de soberanía.
Los actos de protesta de un país contra un presidente extranjero, no tienen razón de ser. Menos después de que, pasando por encima de la Ley, México abdicó de su propia soberanía por una debilidad de carácter presidencial. Poco o nada se puede hacer, cuando una potencia extranjera decide establecer condiciones dentro de su territorio. Pero si eres un país débil, poco o nada se puede hacer para evitar que te pongan condiciones en tu propio territorio.
No porque no existan mecanismos jurídicos para resolver controversias, como es el caso de los aranceles. Sino porque se trata de una decisión soberana de ese país. Decisión que, por lo demás, tiene la capacidad y la fuerza para defenderla frente a cualquier intervención de cualquier otra potestad. Obvio que estamos hablando de los EUA, porque en el caso de México nos aplica el dicho: con dinero (y poder), baila el perro. O el ganso, es lo mismo…
Esto es así porque estamos atrapados en la incongruencia. Entre lo que imaginamos y decimos, con lo que podemos hacer. Entregar connacionales -narcos o asesinos, o no- a otro país, sin el debido proceso, es abdicar a la soberanía. Es poner encima del interés nacional -el de hacer justicia a nuestras víctimas- el interés de otro país. Desdeñar el compromiso de México con su pueblo, para satisfacer el interés -legítimo, por lo demás- de un país extranjero, es debilidad.
Por eso azuzan a sus gansos. Con el ruido escandaloso de sus graznidos, pretenden opacar las voces de la razón. No quieren escuchar, “se los dijimos”, ni reconocer que se equivocan. Quieren seguir graznando en sus megáfonos, a pesar de los truenos. Ven la tempestad y no se hincan. Es el estilo del chavismo, hipnótico para su grey, aturdidor para la sociedad.
Eso sí, soberanía nacional, alimentaria, energética, inviolable y sagrada. Aunque tras bambalinas se decide en función del interés particular de unos cuántos. Aunque eso signifique traicionar aliados, buscar nuevos equilibrios, quitar ciertas concesiones, dar otras. No importa si en los hechos se tiene que operar a punta de pistola y cárcel. Total, para eso es la elección del Poder Judicial, para imponer a los nuestros, dicen para sus adentros.
Y mientras tanto, el país se derrumba, las instituciones se quiebran y nadie sabe de qué viene la 4T. Lo único importante es mantener el poder, mantener contenta a la grey con pan y circo. La vieja consigna romana. Total, ya tenemos el INFONAVIT y vamos por los ahorros del ISSSTE, pensarán. Faltan las AFORES. ¿Y por qué no las expropiaciones? Graznan en todo lo alto los más alborotados.
Todo se trata del poder, no importa cómo. Si es necesario sacrificar la soberanía, se sacrifica. Pero jamás perder el poder. Bien lo dijo Bonaparte: el poder no es un medio, es un fin en sí mismo. Y el famoso Lord Acton: el poder corrompe; el poder absoluto, corrompe absolutamente.