Se prioriza el riego de cultivos perennes como nogal y alfalfa; en otras parcelas se contempla el establecimiento de hortalizas como chile, cebolla y tomate, mientras que persiste la incertidumbre sobre la siembra de algodón
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La zona de El Reliz en la capital del estado, es considerada la de mayor desarrollo urbano en los últimos años, con importantes proyecciones de complejos de casas-habitación, plazas comerciales y construcciones habitacionales verticales. Sin embargo, dicha expansión ha sido acelerada, al grado que la percepción de inseguridad, la falta de vialidades, los riesgos al patrimonio y la necesidad de fortalecer la infraestructura, son señalamientos constantes.
Tan sólo en el último año, las inconformidades han aumentado, pues a pesar del esfuerzo del gobierno municipal de dar solución a la movilidad urbana a través de una gaza que está en construcción para desahogar el tráfico del canal, sigue latente la necesidad de vialidades alternas por la cantidad de viviendas que siguen construyéndose, pues tan sólo en un par de años la población en esa zona se duplicó. Esto expone a que en caso de accidentes y de emergencias no haya capacidad de respuesta rápida.
Por su parte, las constructoras siguen edificando y son comunes las explosiones, dañando cientos de viviendas a la redonda, con deterioros desde los cimientos, paredes y no se diga en acabados, lo cual representa un verdadero riesgo al patrimonio de quienes con tanto esfuerzo compraron o siguen pagando una deuda bastante alta, pero con daños ya estructurales que causa una justificada molestia y, es de esperarse, que se exija enérgicamente una solución al tratarse de un bien, del patrimonio, de su hogar.
En la zona de Monteverde, casi a diario es visible el abuso y la ausencia de ley y autoridad que atienda el problema que están generando los aficionados a los vehículos tipo “RZR”, que a altas horas de la madrugada hacen sus espectáculos de los llamados “ceritos”, lo que ya ha provocado accidentes en las entradas de los fraccionamientos, adicional a los excesos en ruido, consumo de alcohol y destrozos en general. Ya han propiciado percances con vehículos particulares, dándose a la fuga y hasta disparando a conductores y al aire.
Lamentablemente es común ver a menores de edad conducir esos RZR’s por las principales calles y avenidas de esta zona a una velocidad impresionante, haciendo caso omiso a cualquier señalamiento, tanto a plena luz del día como en la noche, exponiendo a personas y familias que van caminando por las aceras, precedente de cualquier desgracia futura. Pues estás mismas calles con poca vigilancia son carriles de carreras y actos vandálicos, como sucedió recientemente al derribar todos los señalamientos de tránsito.
Es claro que todas las colonias y fraccionamientos de Chihuahua requieren de atención, pero son recurrentes y permanentes estos problemas, en donde sólo se ve la presencia policiaca cuando se reporta al 911. La capital es grande en territorio, pero confiamos en que el Gobierno Municipal de forma táctica haga lo conducente para reducir estas inconformidades que representan un riesgo real para miles de habitantes de esta zona.