¿Qué onda con la reforma de las 40 horas?
Por Alex Batista
Esta semana, POR FÍN, el Senado discutirá la reforma que reducirá la jornada laboral en México de 48 a 40 horas.
Después de más de 90 años de lucha, el país estará saldando una deuda histórica con millones de personas trabajadoras.
¿Cómo viene la reforma?
La reducción será gradual durante los próximos 4 años, hasta llegar a las 40 horas en 2030:
• 2027: 46 horas
• 2028: 44 horas
• 2029: 42 horas
• 2030: 40 horas
La jornada máxima diaria será de 12 horas, sumando horas ordinarias y extraordinarias. Además, se prohíben las horas extra para menores de edad.
Muy rico y todo, pero… ¿what’s the catch?
El primer gran problema es que la reforma no garantiza dos días de descanso obligatorios a la semana.
Cuando se le preguntó sobre esto a Marath Bolaños, Secretario del Trabajo, evitó responder y trasladó la responsabilidad de los descansos a “un acuerdo” entre el patrón y el empleado.
Aquí surge el segundo tema. De acuerdo con Pablo Franco, abogado de ILAW Network, este gran problema está en que la Ley deja realmente en manos del patrón la distribución de la jornada laboral.
En un país con relaciones laborales tan desiguales, asumir que ambas partes negocian en igualdad de condiciones, la neta, es poco realista.
Otro cambio que trae la reforma tiene que ver con las horas extra.
Actualmente, el máximo de horas extraordinarias que se pagan al doble es de 9 a la semana. Con la propuesta, ese límite se eleva a 12 horas.
Es decir, se amplía la cantidad de horas extra que un trabajador puede realizar sin que se consideren ilegales.
La forma de pago, sin embargo, no cambia. Las horas extra dentro de ese nuevo límite seguirán pagándose al doble, y si se rebasa, las horas adicionales deberán pagarse al triple, como ya lo establece la ley.
Este ajuste muestra que, aunque se reduzca la jornada laboral, también se deja espacio para que las empresas compensen esa reducción con más horas extra, lo que anticipa porque el impacto real de la reforma podría ser menor al que se ha prometido.
Además, su impacto no lo será en la misma magnitud debido a la gran informalidad económica del país. O sea, la reforma con las condiciones actuales del mercado laboral solamente aplicaría a el 52% de la fuerza laboral.
¿Por qué? Porque este universo solamente corresponde a las personas que tienen un trabajo formal (contrato y seguridad social) y que trabajan más de 40 horas.
O sea, mientras haya informalidad laboral en el país (y siga creciendo), no se le podría garantizar a toda la clase trabajadora estos beneficios laborales de la reforma.
Si se considerara también a las personas en la informalidad, los beneficiarios podrían duplicarse hasta 31.3 millones de personas trabajadoras. Pero desgraciadamente, hoy ese grupo permanece completamente desprotegido ante la Ley.
¿Qué es lo que falta para que funcione de verdad?
Para atender estos problemas, si o si, se necesita tener un consenso SERIO con el sector económico y políticas públicas complementarias.
Como señalan Alitzel Cruz y María Fernanda Galicia del Frente Nacional por las 40 Horas, en un artículo para Nexos, la reducción de la jornada laboral debe ir acompañada de:
Una reforma fiscal progresiva que permita una recolección tributaria más justa. Especialmente, una que empareje el juego entre las empresas multinacionales y las Mipymes.
Un fortalecimiento a la Secretaría del Trabajo para que pueda hacer más y mejores inspecciones.
Inversión en transporte público que reduzca tiempos y costos de trabajo.
Más programas de desarrollo de vivienda asequible cercanos a los centros de trabajo.
Un sistema nacional de cuidados para hacer más flexible los horarios para las personas que trabajan.
Propuestas complementarias que no están contempladas en la iniciativa actual.
La reforma de las 40 horas es, sin duda, un paso histórico. Pero los pasos históricos también pueden quedarse a medio camino si no se acompañan de las condiciones necesarias para que funcionen de verdad.
Si esta reforma va a saldar una deuda histórica, debe hacerlo con seriedad. Si esta reforma va a aprobarse, es urgente que se haga bien.
@alexbatista0

















