Un país se escribe leyendo
Quizá ese sea el verdadero regalo que me hizo mi compadre: recordarme que los libros, incluso los incómodos, son puentes para entendernos. No para reconciliarnos con fantasmas, sino para aceptar que siguen aquí, rondando nuestras aulas, discursos y hasta nuestros votos.
Querido lector, querida lectora, ¿qué otros libros me recomiendas? ¡me encantará conocer tus sugerencias!
Voy y vengo
















