¿Qué tan breve es lo breve?
Interesante saber que la “brevedad” es un concepto tan relativo que en ocasiones resulta difícil marcarle una extensión.
Pero si la brevedad la traducimos a la literatura, recordemos que Baltasar Gracián, en su obra Oráculo manual y arte de prudencia, nos dio a conocer aquello de “Lo bueno, si es breve, es absolutamente bueno” y que la brevedad es una favorable cortesía”.
En el caso de las novelas, sabemos que algunas son largas, pero pueden parecer cortas, en cambio hay otras con pocas páginas, las cuales se sienten eternas.
“Sé breve en tus razonamientos, porque en ninguno hay gusto si es largo”. Motivo por el que no tiene paciencia, para escuchar el cuento de Sancho sobre las trescientas cabras que, una por una, han de cruzar el rio Guadiana.
Esto nos hace recordar aquel refrán: “Al buen entendedor, pocas palabras”
Donde el discurso, escrito o hablado, ha de aspirar a que se apruebe por la audiencia, que escucha o lee, para terminar, mencionando: “creo que el discurso fue bueno, breve y sustancioso”.
Así que estimado lector@, no sé si seré breve, pero lo intentaré.
Por otra parte, es importante referir que hay más divinidad en la brevedad, que ir un poco más allá y quedarnos a la mitad del camino, sabiendo la finitud que tenemos como mortales.
Pero no todo es tan trágico, ya que, al conocer el límite de nuestras restricciones, tendremos mayor creatividad.
De tal forma que es importante reconocer, que la brevedad en sí misma no es un problema, sino una virtud que nos conduce a ocupar menor tiempo y espacio.
Sin temor a equivocarse, casi todo puede decirse con menos palabras. Pero no todo puede realmente decirse con menos palabras que las indicadas.
Carl Sagan el gran divulgador de la ciencia, refería que, frente a la escala cósmica nuestra existencia es apenas un parpadeo, un destello efímero en la vastedad del tiempo y el espacio.
Esta perspectiva, lejos de ser desalentadora, puede ser una moción, para vivir de manera plena y significativa.
Por supuesto, que no será lo mismo ser breve que ser claro, ni será lo mismo ser conciso, que ser simple.
La conclusión es que, puede decirse mucho más con el mínimo lenguaje posible, o bien referir que ser breve es la esencia de la inteligencia.
Porque la brevedad es tan solo la capacidad de ocupar el tiempo con ingenio.
¿Será cierto?
