El precio del pasaje y el valor de escuchar
Por eso, la sensibilidad social no es concesión política, es responsabilidad pública. Valorar la posibilidad de eliminar o revisar el aumento debe seguir siendo una opción sobre la mesa en los próximos meses.
Si el transporte público va a ser “al estilo Jalisco”, que lo sea en serio: accesible, eficiente, seguro y humano. El diálogo está abierto. Ahora toca que la experiencia diaria de las y los usuarios también cuente.
Porque escuchar no encarece las decisiones. Las hace mejores.
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