Inaugura Una flor, una vida
La naturaleza y su familia inspiran a la pintora Graciela Rodríguez de Gleason
Maritza Cuevas
Con gran alegría y entusiasmo, Graciela Rodríguez de Gleason inauguró su exposición pictórica Una flor, una vida en el Museo de las Ciudad de Cuernavaca (Mucic).
La exposición está integrada por obras que Graciela ha realizado a lo largo de su vida, pues desde muy pequeña comenzó a desarrollar la pasión por la pintura y a aprender de manera autodidacta.
Sin duda, fue un día muy especial, pues es la primera vez que tiene la oportunidad de mostrar su obra al público; dando a conocer ese gran talento que tiene y la pasión que le ha puesto a la creación artística desde hace muchos años.
A pesar de aprender a pintar de manera autodidacta, Graciela ha querido tener una formación profesional, y actualmente toma clases una vez por semana, para así perfeccionar su técnica.




























