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Justo en la etapa más compleja para miles de productores de frijol y maíz en el estado, ante la incertidumbre para la comercialización de su producto, llega el anuncio de un panorama muy alentador para las familias que dependen de esta actividad, y es que tanto el gobernador del estado, Esteban Villegas, como la titular de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores, dieron a conocer algunas nuevas estrategias que se habrán de desarrollar desde este mes y durante la continuación del ciclo agrícola 2025. De entrada, esto habla de la buena relación institucional que se sigue fortaleciendo entre la Federación y la entidad, más allá de temas políticos, creo que era urgente que se le brinde certeza a quienes viven de esto, y evitar que se tenga que vender, a un precio muy bajo, el frijol, es decir, con esta decisión se combate en gran medida el “coyotaje”, y así se evita que quienes practican esta actividad se quedan con las verdaderas ganancias.
Uno de los principales anuncios hechos por el Ejecutivo Estatal y la funcionaria federal, fue el hecho de que se habrá de incrementar el número de toneladas de frijol que se habrán de acopiar en Durango, pasando de entre las 24 y 27 mil toneladas del ciclo correspondiente al ciclo 2024-2025, y se pasaría a 40 mil toneladas para el ciclo que prácticamente acaba de iniciar, y que concluye el próximo año. De acuerdo a lo que apuntó María Luisa Albores, el precio de la tonelada que el gobierno comprará será de 27 mil pesos, la cifra más alta en el país, seguramente derivado de la calidad de la producción local. Esto sin duda brindará mucha certeza a los pequeños productores, pues se amplía la posibilidad de que su producto será adquirido a buen precio, y se evitará caer en las “garras” de los “coyotes”, pues existirá mucha certeza de que no solo se pagará lo que se invirtió, sino de que habrá ganancias. A esto habría que añadirle el anuncio de la apertura de una embolsadora, misma que será inaugurada por la Presidenta, Claudia Sheinbaum.
Por otras parte, Villegas Villarreal señaló que ya existe un acuerdo con empresas locales que también podrían estar comprando el frijol para la comercialización, en 15 pesos por kilogramo, y con ello cientos de productores que no alcancen a venderle a Alimentación para el Bienestar, podrán contar con esa otra opción, que si bien no es el mismo costo que lo anunciado por la funcionaria federal, pero representa una garantía adicional, se mueve la economía local y lo más importante, se brinda certeza; por lo que sumando ambos esquemas para el acopio, se podría llegar hasta las 115 mil toneladas que puedan comercializarse en cualquiera de estas opciones. Incluso esto hace recordar lo que hace unas semanas el gobernador les había pedido a los campesinos y productores, que no se desesperaran en cuanto a la venta de su producto, pues habría escenarios favorables, y quizá justo a eso se refería.
Se estima, por parte de las autoridades federales y estatales, que con la compra del frijol en Durango, la derrama económica que dejaría para las familias del campo oscilará por el orden de los mil 80 millones de pesos, una cifra muy por encima de lo que hubiera representado solo comprar 24 o 27 mil toneladas, y desde luego una cantidad que excedería lo que dejaría malbaratar el producto a los “coyotes”. Si bien los gastos de producción, maquinaria, combustible, fertilizante, entre otros, son altos, garantizar a 27 pesos el kilogramo podría representar la ganancia que los campesinos esperan, máxime en esta temporada decembrina cuando se necesita que haya recurso en los bolsillos de los productores.
La intención del Gobierno Federal, según la propia titular de Alimentación para el Bienestar, es que se pueda comercializar el “Frijol del Bienestar”, y ahora sí venderlo, a precio justo para los consumidores, en bolsas de un kilogramo, y no de 900 gramos como se había estado haciendo, y que todo esto se encamine a buscar, en la medida de los posible la autosuficiencia alimentaria. Ojalá que para el próximo ciclo haya otro tipo de incentivos, como la disminución en el precio de los combustibles, porque eso sería de una gran ayuda.