Tras orientar a usuarios sobre sus derechos en el transporte público, el chofer fue cuestionado por su coordinador, quien le preguntó ¿de qué lado está?
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A finales de la semana pasada, uno de los hijos del ex presidente, Andrés Manuel López Obrador, fue visto saliendo de una exclusiva tienda en Houston, Texas, un hecho que se ha viralizado en nuestro país dadas las críticas de la oposición, y de empresarios como Ricardo Salinas Pliego, quienes han acusado que José Ramón López Beltrán goza de ciertos privilegios y favores, mismos que le permiten darse una vida de lujos, pues cabe recordar que el promedio de las prendas que se venden en la tienda en la que fue visto salir, oscilan los 200 mil pesos, en el caso de los sacos y abrigos. El asunto es que todo esto viene a “desmoronar” un discurso de austeridad, donde siempre se ha hablado de vivir en la medianía y evitar los privilegios, cuando uno de los principales perfiles que deben seguir esa línea, es el hijo de quien por varios años pregonó esa narrativa, porque no están separados un tema del otro.
Nadie dice que esté mal que se pueda dar sus “gustitos” comprando ropa de marca, ni que pueda viajar, si en verdad tiene ingresos producto de su trabajo, o como dijo la esposa de José Ramón en sus redes sociales, que no tenían por qué rendirle cuentas a nadie y que era su vida personal, que es cierto, y me parece que no tendrían que ser objeto de críticas en ese sentido; el problema es que como familia deben comprender que siempre estarán expuestos al “qué dirán”, simple y sencillamente porque López Beltrán es hijo de quien nunca se cansó de denostar a quienes gozan de esos privilegios, de quien siempre generó odio entre quienes pueden, con el producto de su trabajo, hacerse de una casa propia, o de quienes con sus ahorros puedan tener un viaje a otros países, ese es el verdadero trasfondo, que no podrá haber una línea que separe su vida personal con el antecedente familiar del vástago del ex mandatario.
El propio López Beltrán y su familia también deben entender que viven en un país polarizado, donde la oposición siempre tomará esos temas como “bandera” para denostar un discurso que se esfuma en los hechos, y no solo lo vemos en el caso de la familia de López Obrador, también existen casos aquí en Durango, donde representantes morenistas no viven en la medianía. Los partidos que son adversarios al gobierno hacen el trabajo que les toca, incluso me parece que eso mismo haría, o todavía más “rudo”, AMLO, quien siempre se caracterizó por sacarle “raja política” a todos estos temas mediante críticas en sus redes o medios de comunicación, por lo que ahora no debe extrañar que sean objeto de críticas buscando el mismo propósito. Lamentablemente así funciona nuestra fallida democracia, gracias a esa división entre “chairos” y “fifís”.
Si bien el tema de José Ramón López Beltrán, sí es objeto de críticas, también hay que ver quién las hace, pues el empresario Ricardo Salinas Pliego también expresó su punto de vista al respecto, pero me parece que lo hace sin la capacidad moral, pues sabemos cómo ha operado los últimos años siendo uno de los principales evasores fiscales, quien se ha hecho de una fortuna importante derivado de no pagar sus impuestos, como muchos mexicanos lo hacemos. Entonces creo que la intención del dueño de Tv Azteca fue solo por meterse a la “agenda”, derivado de su intención de ingresar en la política, pero creo que sus críticas deberán ser mejor pensadas porque esto le generará puntos negativos, si es que en verdad quiere estar en las boletas en el 2030.
El hijo de López Obrador sí le respondió al empresario Salinas Pliego, y aseguró que él no vive de privilegios ni de favores, que como muchos mexicanos trabajan y pagan sus impuestos; hasta aquí todo bien, pero José Ramón López Beltrán debe tener esa claridad, todo lo que haga o diga será objeto de apoyo o de críticas, simple y sencillamente por ser quien es, y debe asumir esa responsabilidad, porque si mantiene un estilo de vida, que quizá para él se merece, pues será siempre mal visto porque no fue la narrativa que llevó a su papá a la Presidencia de la República.