Marte y las conspiraciones
Marte ha fascinado a la humanidad desde hace siglos… su color rojizo, su lejanía y los mitos que lo rodean lo convierten en un misterio que aún nos intriga
Enrique Mijares / Cazadores de estrellas
Desde siempre hemos sentido una atracción especial por el planeta rojo. Los hechos de que tenga esa tonalidad naranja-rojiza cuando lo observamos en el cielo, que no se encuentre cerca de nosotros tan regularmente como los otros planetas, que se asocie a “la guerra”, entre otros, hacen que le dediquemos una atención especial.
Algunos detalles
En 1965, la sonda espacial Mariner obtuvo las primeras imágenes del planeta en donde se echaron por tierra definitivamente las ideas de los marcianos constructores. El planeta mostraba un panorama desértico, con cráteres de impacto muy grandes, roca volcánica y profundos valles.
Por la evidencia encontrada, muy seguramente hubo grandes cantidades de agua en la superficie hace unos 4,000 millones de años. Actualmente, algunas de las sondas que sobrevuelan al planeta han fotografiado regiones en donde parece haber habido algunos “escurrimientos” de agua superficial en estos últimos años (2004 a 2008) – imagen 2 –.
De inocentes especulaciones a hipótesis conspiranóicas
Percival Lowell, astrónomo estadounidense, fue un entusiasta observador de Marte durante poco más de 20 años. Sus observaciones se basaron en los estudios previos de Giovanni Schiaparelli acerca de canales artificiales en el planeta rojo que había observado durante la “gran oposición” de 1877.
Lowell pasó gran parte de su vida tratando de demostrar que esos “canales” habían sido hechos por marcianos para distribuir mejor sus escasos recursos de agua que sólo se encontraban en los polos, según las observaciones – imagen 3 –.
Cuando el 25 de julio de 1976 la nave Vikingo 1 fotografió por primera vez la región de Marte llamada Cidonia, se encontró con la imagen que desde entonces volvió locos a los conspiranóicos: había una formación que asemejaba un rostro humano, la llamada desde entonces “cara de Marte” – imagen 4 –.
Al fenómeno por el cual nuestro cerebro trata de identificar imágenes conocidas en muchas de las cosas que vemos – nubes, fuego, montañas, etc. –, se llama Pareidolia y esto fue lo que los científicos determinaron con aquella imagen.






























