El Hombre Mono
Dos gemelos vivieron una aterradora experiencia durante su niñez en un pueblo
Alberto Serrato
Este bizarro y corto relato ocurrió cuando Alex tenía alrededor de seis años. Hoy, con 29, aún recuerda aquel evento como si hubiese sucedido ayer y no quiere volver a ese sitio pues teme encontrarse a ese monstruo.
El miedo lo paralizó. La figura desapareció en la oscuridad de la ventana y, segundos después, reapareció de pie en la entrada de la cabaña.
Al llegar a la casa de la Tía Jesusa, Alex vio los cuadros de la viejecita. Todos estaban inertes y polvosos. Solo uno carecía de un elemento: el mono posado en medio de un paisaje colorido y aterrador.
Entre jadeos ambos contaron lo sucedido: “¡Vimos a un hombre-mono ahí atrás!”.
Nadie salió a investigar, y la historia se diluyó en carcajadas. Con los años, el recuerdo nunca se apagó. Ahora, de adulto, Alex se pregunta qué habría hecho si ese ser apareciera nuevamente frente a él. Quizá reaccionaría con el mismo miedo o lo enfrentaría.















