Costo reducido a medicamentos para diabéticos en EUA
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónPor un lado, es importante destacar que a pesar de que ese medicamento para ayudar con la pérdida de peso ha pasado todas las pruebas de la FDA para poder ser vendido al público, algunos especialistas mencionan que hay que ser cautos en cuanto a los efectos que podría tener en la salud a largo plazo, sin embargo, cada cierto tiempo hemos visto que dicho medicamento ha demostrado más beneficios que perjuicios no medidos.
Ello concuerda con la administración Biden y especialistas en el ramo respecto a que el medicamento, originalmente pensado para el tratamiento de la diabetes, pero con excelentes resultados en el control de peso, no debe ser satanizado en cuanto a su uso, ya que la obesidad es un problema de salud pública que desencadena otros males pero que en sí mismo implica una condición médica que debe de tratarse, de ahí que se sirvieran de ese argumento para incluir el Ozempic como parte de la canasta que puede ofrecer el seguro médico.
Eso en lo médico es muy benéfico ya que esa medicina que llegaba a costar más de mil dólares, puede reducirse en su costo hasta un 75 por ciento, además de ser susceptible de recibir apoyo para su adquisición para todas aquellas personas que tengan el famoso seguro Medicaid, lo que representa un ahorro muy importante para el consumidor y, en lo administrativo fiscal, es un gran beneficio para las grandes farmacéuticas ya que parte del acuerdo con la administración Trump es que, a cambio, recibirán exenciones aduanera en importaciones de medicamentos y un proceso de revisión regulatoria más rápido.
Lo anterior considerando que el 30 por ciento de la población adulta en EUA es prediabética o diabética implica una atención directa a un auténtico problema de salud pública que beneficiará a casi 100 millones de personas que sufren esa condición y que degenera en otras condiciones de salud que llevan a la pérdida de vida de muchas personas al año.
En nuestro país bien habría que aplicar esas medidas por varias razones. Una de ellas ante la problemática de desabasto de medicinas que está cobrando vidas y a la imposibilidad de la gente de adquirir esos productos médicos por sí mismos, ya que los costos son sumamente elevados para los niveles salariales que tenemos.
En México, las personas con diabetes representan caso el 20 por ciento de la población adulta, es decir casi 15 millones de personas que han sido diagnosticadas sin contar aquellos no diagnosticados o que tienen signos de prediabetes, máxime que el 98 por ciento de la población diabética tiene como origen del padecimiento la obesidad, lo que desencadena un problema grave de salud pública que las instituciones del Estado no pueden atajar de la mejor manera.
Virar hacia una solución como la de EUA en México es pensar en millones de personas que sufren el problema de la obesidad que todo lo que conlleva y, al mismo tiempo, aliviar un poco el colapso del sistema de salud que con el paso de los años tendrá que atender condiciones de salud graves provocadas por la diabetes.