Cateos pero... ¿y los resultados?
Sin embargo, el dato que llama la atención no es el número de diligencias, sino el momento en que se ejecutan. El operativo se empezó a ejecutar casi una semana después de la desaparición de los trabajadores, al menos es la información que se tiene.
Y aquí surge una pregunta inevitable, ¿qué tan efectivo puede ser un despliegue de búsqueda e investigación que arranca cuando ya ha pasado tiempo clave para la localización de las víctimas y la preservación de indicios?
La ausencia de denuncias locales impide, en los hechos, que se active el protocolo de búsqueda individualizada y que cada persona desaparecida sea visibilizada como tal por la autoridad.
Cuando se trata de personas desaparecidas, cada hora cuenta.















