Cuando el pueblo se cansa
Los políticos no renuncian; los renuncian. Y todo lo que sube tiene que bajar. No hay profesión tan desprestigiada hoy en día como la de estos cuates cabilderos que hablan más de lo que hacen.
Lo que finalmente se derrumbó no fue el gobierno, sino la confianza en la política como herramienta de transformación.
Yanez_flor@hotmail.com














