El vivo ejemplo de la sinrazón
“…verás las gentes doloridas, que perdieron el bien del intelecto.”
Dante Alighieri
Cada nuevo amanecer la llamada 4T pone ante nuestros ojos atónitos una situación distinta, o transfigurada, con la intención de imponer su agenda política e ideológica. ¿Será posible que algunas cosas de este sexenio nos llamen todavía a la sorpresa?
Por lo general, la recurrencia de estas extrañezas nos hace pensar que el país está siendo conducido con las riendas de la improvisación en conjunto con el azar. Sin embargo, esto sube de tono cuando al actuar desordenado se le suma la bilis, la amargura, la vendetta.
La persecución ofuscada, la acción rabiosa, son rasgos que corresponden a “esas gentes” condenadas de las que habla Dante: las necias, las que se quedaron sin razón. Terrible condena.














