La infancia como el origen de la paz
por Daniela Cuecuecha Herrerías
En un país donde cada día amanecemos con noticias de violencia, secuestros, desapariciones y reclutamiento forzado de menores, hablar de empatía puede parecer ingenuo. Pero no lo es.
La verdadera ingenuidad es pensar que podemos construir paz a partir del miedo y la represión. La paz se construye, sí, pero desde antes. Mucho antes. Desde la cuna.
Esta campaña, desarrollada en alianza con la agencia TERÁN TBWA —y acompañada por piezas visuales profundamente conmovedoras— nos lanza una pregunta urgente: ¿cómo esperamos que un niño que nunca fue abrazado, escuchado o alimentado, respete la vida del otro?
Invertir en la primera infancia es un acto radical de empatía colectiva. Es elegir la prevención antes que la persecución. Es entender que la paz no se firma en acuerdos ni se impone con leyes: la paz se cría.
Si queremos cambiar la historia, empecemos por el principio. Empecemos por ellos.
Subdirectora de Comunicación de Un Kilo de Ayuda.















