La negación como arma política (III)
Por ello mismo: olvidar es incalificable, pero negarlo es criminal. Implica complicidad con la infamia y una degradación aún mayor que la del verdugo material.
Allí donde el totalitarismo cancela la palabra y procede a negar, pretendiendo hacer desaparecer la existencia de una realidad, inaugura la barbarie, y cuando ella irrumpe están dadas las condiciones para que pueda suceder una nueva y aún más execrable atrocidad.
bettyzanolli@gmail.com
X: @BettyZanolli
Youtube: bettyzanolli
