En nuestro país, existen cientos de problemas que requieren la atención urgente y prioritaria de la Presidente, no obstante, ha decidido echar andar la maquinaria oficial para impulsar una Reforma Electoral.
La velocidad con la que tomó esta decisión dejó asombrados a propios y extraños, ya que este tema no había surgido como una demanda ciudadana o política en la campaña de 2024.
El Coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, declaró que su partido “está en una crisis interna” por el crecimiento que han tenido en los últimos tiempos y las cuotas de poder alcanzadas, lo que empujará a peleas entre candidatos para ganar puestos de elección. En este contexto, se manifestó sobre la Reforma Electoral planteada diciendo que: “No había ahora esa exigencia, como sí se daba cada seis años desde 1988, pero siempre reclamada por la oposición”. Y va más allá sosteniendo que la iniciativa puede fracasar en el Congreso porque los partidos aliados, Verde y pt, podrían oponerse.
A pesar de estos señalamientos, Sheinbaum no corrigió la estrategia ni pospuso la propuesta para recapacitar y obtener apoyos de la mayor parte de las fuerzas políticas como de la sociedad, sino que reforzó su intención creando, sin el menor consenso, una Comisión Presidencial para la Reforma presidida por Pablo Gómez, ex titular de la uif, e integrada con empleados directos de la mandataria, sin equilibrios políticos ni opiniones técnicas independientes. La Comisión ha iniciado sus trabajos. Sin tener más información de lo que se pretende hacer se han perfilado algunos objetivos que generan mucha preocupación, como los siguientes:
Objetivo: Reducir el gasto público en los órganos electorales como el ine y el financiamiento a los partidos políticos.
Preocupación: El argumento de la austeridad ha sido falsamente utilizado en otras decisiones de la 4T, p. ej., la cancelación del naim o la destrucción del pj. Se sospecha que la idea es quitar recursos al ine para debilitarlo haciéndolo más dependiente del gobierno y disminuir la fuerza de la oposición al dejarla sin recursos, ya que Morena no sería afectado, porque continuaría recibiendo financiamiento ilegal del gobierno y del crimen organizado.
B) Objetivo: Elección por voto popular para Consejeros del ine y magistrados del tepj.
Preocupación: Que la elección popular de los Consejeros y Magistrados politice la institución y ponga en riesgo su autonomía e imparcialidad. Se teme que el gobierno y Morena impongan a sus candidatos, debilitando la independencia del árbitro electoral. Tenemos la muy vergonzosa experiencia de la Corte del acordeón.
C) Objetivo: Se plantea disminuir el número de diputados y senadores de representación proporcional (plurinominales).
Preocupación: La eliminación o reducción de legisladores plurinominales sería un retroceso en la democracia, ya que este mecanismo ha sido clave para garantizar la representación de minorías y fuerzas políticas diversas en el Congreso, evitando la sobrerrepresentación de la mayoría.
A estos cuestionamientos, la Presidente ha salido a defender su proyecto refiriendo que la Reforma busca más democracia y menos gasto, circunstancias difíciles de creer por las preocupaciones ya mencionadas, pero además por poner al frente a un personaje tan cuestionable y poco confiable como Pablo Gómez.
Quienes cursamos nuestros estudios en la Facultad de Economía de la unam, recordamos a Gómez al frente de las juventudes del Partido Comunista manipulando asambleas en los foros para discutir el Plan de Estudios e imponer un modelo curricular ideologizado, saturado de marxismo, donde las materias instrumentales de la Ciencia Económica se soslayaron. Plan que arruino la vida profesional de varias generaciones.
Años después, con la Reforma Política que diseñó Reyes Heroles, se permitió la incorporación de las minorías a las cámaras legislativas donde uno de los principales beneficiados por décadas fue precisamente Pablo Gómez, durante todo ese tiempo, disfrazado como un lobo con piel de oveja, fue un ferviente impulsor de los derechos políticos de las minorías y de la pluralidad. Ahora, al frente de la Comisión que reformará nuestro sistema electoral, vuelve a mostrar su rostro original, el de autoritario comunista. En una entrevista reciente declaró que “tenemos la fuerza política y la vamos a ejercer”, o sea, vamos a mayoritear y háganle como quieran. También dijo que habrá consultas al “pueblo” y que “la última palabra la tendrá la ciudadanía mediante una encuesta pública”, es decir, que regresarán a las inútiles consultas patito con resultados fabricados de antemano para justificar abusos. Así como en sus tiempos universitarios cambió planes de estudio con supuestas “consultas a las bases”, hoy lo quiere hacer con nuestra Constitución.
Ojalá alguien pueda hacerle ver a la Presidente el funesto legado que está construyendo desde muy temprano en su administración y recapacite evitando el golpe final para la democracia, que entienda que la pluralidad es el aire que respira la democracia y las minorías son su conciencia. Una república democrática no se mide por cuán fuerte gobierna la mayoría, sino por cuán dignamente permite que las voces pequeñas permanezcan vivas, influyan en el rumbo común y mantengan abierta la promesa de libertad para todos. La democracia es el arte frágil y perpetuo de compartir el poder.
Presidente de la Academia Mexicana de Educación