Paradojas del Grito de Independencia
En la historia de los pueblos, los símbolos suelen decir más que los discursos. Que por primera vez en México una mujer haya dado el grito de Independencia en el Zócalo es un hecho cargado de fuerza simbólica.
Aquí la paradoja se vuelve más amarga: la primera Presidente mujer, grita ¡Vivas! a la democracia y a la justicia, pero aparece como promotora de un debilitamiento institucional que podría llevarnos a una regresión autoritaria.
En esta tensión radica su desafío: ¿se atreverá a romper el círculo y a dejar una huella propia o quedará reducida a la sombra de su antecesor?
Presidente de la Academia Mexicana de Educación

















