Cada vez es más difícil ser artista en medio de ingresos volátiles y beneficios limitados
La inseguridad no es una característica inevitable de la vida artística, sino un síntoma de las decisiones políticas
Joanna Woronkowicz / The Conversation vía Reuters*
“Ojalá mi país apoyara a los artistas”, me dijo un artista. “Mira lo bueno que sería si se celebrara la cultura”.
Para muchos artistas, el sueño de mantener una carrera creativa conlleva grandes dificultades: ingresos volátiles, beneficios limitados y escasa protección contra las crisis tecnológicas o del mercado.
Una profesión frágil y desprotegida
La normativa vigente simplemente no apoya a los artistas profesionales.
La ley de derechos de autor se redactó pensando en editoriales y discográficas, dejando a los artistas visuales sin regalías por la reventa de su obra
El código tributario, por su parte, permite a los coleccionistas deducir el valor total de las obras de arte que donan, pero limita a los propios artistas a deducir únicamente el coste de los materiales.
La urgencia de políticas que reconozcan el trabajo artístico
Diseñar políticas en torno a cuántos artistas trabajan realmente (proyecto por proyecto, contrato por contrato) permitiría que más personas desarrollaran carreras artísticas sostenibles.
Pero un cambio de políticas también requiere un cambio de mentalidad.
* Profesora Asociada de Asuntos Públicos y Ambientales, Universidad de Indiana. Traducción de El Sol de México.
Periodista especializado en música, arte y cultura. 25 años de experiencia en radio y medios impresos.






























