Dominar el escenario es una virtud que pocos pueden atribuirse, más aún cuando se comparte con otros competidores que buscan destacar entre su lírica, su baile, su arte.
No se llega ahí por accidente. El camino de preparación es largo y algunos deciden vivirlo en la calle, de banca en banca, junto a un monumento o a bordo de un camión, con la ciudad como espectador por cautivar.
Desde hace más de 15 años, la Alameda Central, a un lado del Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, se convirtió en la sede de batallas de rap que reúnen a freestylers de todo México y el mundo.
Es habitual ver un círculo de espectadores alrededor de estos artistas quienes con una bocina y sus rimas transforman el espacio urbano en un escenario de trascendencia internacional, pues algunos de ellos ya son campeones de los eventos más importantes a nivel Latinoamérica.
“Si voy a prepararme para unas batallas en un escenario practico otro tipo de cosas como la puesta en escena, la interacción con el público, improvisación con objetos, cosas con las que pueda demostrarle a la gente que estoy improvisando para que diga, ¡Wow!”.
Reportero de medio ambiente, derechos humanos y temas religiosos. Me gusta contar historias en las que se cruzan la ciencia, la vida cotidiana y los números. Ciclista urbano, cocinero ocasional y amante del café de especialidad.
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Yael, de 29 años, mejor conocido como Warrior en el mundo del hip hop, coordina a 30 raperos que integran el colectivo Bellas Artes Freestyle, por donde han pasado artistas como RC, Lobo Estepario, Aczino, Montebel, entre otros. Actualmente el crew tiene miembros de Cancún, Monterrey, Durango, Culiacán, Guadalajara, Tabasco, Campeche e incluso de Venezuela, ya que la Ciudad de México es la sede de los eventos de rap más importantes nacionales, en Latinoamérica y a nivel internacional.
“Hay un chingo de gente que viene de varias partes del Estado de México, de la ciudad, de la República con el afán de entrenar, entrenar, entrenar, porque saben que somos la plaza número uno a nivel Latinoamérica, sino es que de habla hispana, por lo mismo de que tenemos entrenamientos de lunes a viernes, de tres de la tarde a diez de la noche, y sábados y domingos competencias activas”, afirma Warrior mientras llegan los miembros del colectivo a una de las bancas de la Alameda Central.
Víctor Alonso Mendoza, alias Artil, originario de Gómez Palacio, Durango, llegó a su primer evento nacional de Red Bull en 2020, uno de los más relevantes en la escena del rap. Ese año fue a puertas cerradas, pero volvió a clasificar para la edición en el Palacio de los Deportes en 2023 donde se presentó frente a más de ocho mil personas. Para Artil, rimar en un escenario es algo que sucede en automático. Es memoria muscular.
“Con el tiempo adquieres una experiencia que te enseña cómo manejar el escenario más que nada, ¿no? Como tener una buena puesta en escena, verte bien, manejar el público, el jurado. Si tienes en mente eso se te arraiga tanto que ya te sale en automático y solo te concentras en rapear, o sea, ya es como memoria muscular”, señaló Artil, quien afirmó tener el apoyo de su familia, aunque ésta no dimensione en su totalidad a lo que se dedica.
Brandon de 27 años, aliasBreix, rapea desde la secundaria cuando pasó la clase de música con un freestyle. “Yo nunca aprendí a tocar la flauta”. Para él no es lo mismo batallar en la ciudad que en una competencia, pues en los shows la gente está a la expectativa de algo entretenido y no tanto de la calidad del rap.
“Hay un chingo de gente que viene de varias partes del Estado de México, de la ciudad, de la República con el afán de entrenar, entrenar, entrenar, porque saben que somos la plaza número uno a nivel Latinoamérica, sino es que de habla hispana, por lo mismo de que tenemos entrenamientos de lunes a viernes, de tres de la tarde a diez de la noche, y sábados y domingos competencias activas”Warrior
El crew de Bellas Artes Freestyle no es ajeno a los podios de las competencias. Gisek, también conocido como Chino Bellako, es campeón de la Batalla de Maestros (BDM) y recientemente junto con Teniente Dxn resultaron semifinalistas entre 100 concursantes de una batalla de talentos organizada por la tienda de ropa Egoísta.
“Por suerte somos podios, que semifinales, finales, siempre de premios de 10 mil varos, tres mil varos, cinco mil varos; inscripciones de 50, de 100; de duplas, tercias, por equipos, o sea, estamos muy completos en cuestión competitividad, en cuestión la creación de la familia, del crew que se ha creado aquí”, señaló Warrior, “Te estoy hablando de que hace 10 años era generar al día máximo 500 pesos, máximo”.
Raperosintegran el colectivo Bellas Artes Freestyle / Foto: Jorge Salcedo
“No soy de mucha competencia, porque pues me parece que la mayoría están compradas”. Damián era conocido en Venezuela como Tekken MC porque además del rap también le gustaba el juego de peleas. Él inició en el free desde los 13 años y hace nueve migró a Colombia, donde cambió su personaje a Damn Rousse. Hace seis años cruzó la selva del Darién y Centroamérica hasta que llegó a México y conoció al equipo de Bellas Artes, quienes lo integraron al entrenamiento.
“Me gusta la euforia de que estoy en una rueda batallando con las ideas de mi contrincante. El freestyle lo veo más como un deporte que como algo lucrativo. Me gusta más venir a entrenamientos y conocer nuevos MC’s, aprender de ellos y así que ellos también aprendan de mí y vean que reconozcan mi nivel, que es lo que hacen los hermanos aquí de Bellas Artes”, afirmó Damn Rousse.
Para Warrior, introducirse en la escena del hip hop no fue una tarea sencilla. Cuando empezó a rapear, en 2014, decidió salirse de su casa ante la falta de apoyo de su mamá, quien lo cuestionaba por pasar más de seis horas diarias en la calle, entrenando, y que regresara sin un peso.
“Si voy a prepararme para unas batallas en un escenario practico otro tipo de cosas como la puesta en escena, la interacción con el público, improvisación con objetos, cosas con las que pueda demostrarle a la gente que estoy improvisando para que diga, ¡Wow!”.Breix
Pasó dos años durmiendo en la calle hasta que llegó a Bellas Artes y vio en una de las bancas a los raperos de esa época: Estigma, Potencia, Forastero, Joker, Neo, Over, Leviatán, fueron los raperos que lo invitaron a rimar con ellos y que hoy en día representan a la vieja escuela del rap mexicano. Ahí empezó componiendo versos para la gente sentada en las bancas de la Alameda sin tener otro empleo o forma de ganarse la vida. Después de un mes logró conseguir suficiente dinero para pagar una renta en Azcapotzalco y no paró desde entonces.
“Ahorita no tengo ningún trabajo por lo mismo de que estoy dedicado al 100 por ciento en esto, pues ya llevo mis añitos en esta onda y me contratan de organizador, de juez, de presentador o incluso para batallar en eventos”, afirmó Warrior.
En sus inicios, Warrior se distanció de su familia pues criticaban su estilo de vida. “Mi familia pues son profesionistas casi todos y yo soy la oveja negra de la familia por dedicarme a esto”. También fue agredido por la policía en varias ocasiones, quienes pateaban el pequeño radio que usaban en sus inicios, lo golpeaban a él y a su crew y llegaron a arrestarlos bajo el argumento de usar la vía pública para aglomeraciones.
“Cuando yo llegaba y le pedía un apoyo a mi familia de ‘¿Sabes qué? me detuvieron por esto’ me decían así como ‘Chíngate, tú lo quisiste hacer. Esa es tu decisión, tu problema’. Creo que la discriminación acabó cuando yo empecé a tener frutos y empecé a viajar a otros estados, empecé a ganar mi propio dinero, empezaron a patrocinarme ligas grandes, empecé a trabajar para Red Bull, para BDM, que es chileno. Empecé a hacer un chingo de cosas profesionales donde ya veían mis redes y mis primos o mis tíos eran así como de ‘Hey, bro, le puedes decir al Aczino que si me manda un saludo’”, recordó Warrior.
“Ahorita no tengo ningún trabajo por lo mismo de que estoy dedicado al 100 por ciento en esto, pues ya llevo mis añitos en esta onda y me contratan de organizador, de juez, de presentador o incluso para batallar en eventos” Warrior
A las cinco de la tarde, la Alameda Central está repleta de personas en busca de una banca a la sombra para descansar. Algunos van de paseo o la utilizan como punto de encuentro. Otros van con bolsas llenas de compras para llegar al metro. De un momento a otro hay más de 50 personas escuchando la batalla de Breix y Artil contra Teniente Dxn, Coche Bomba, ST y Garte. Incluso los que están sentados en bancas cercanas no pueden evitar voltear la mirada hacia los jóvenes raperos. Una pareja se abraza parada encima de una banca y a unos metros un padre carga a su hijo para ver el encuentro por encima de la gente, que cada vez ocupa más espacio de la Alameda. Termina la canción, y Warrior pide al público que elija al ganador.