¿Qué pasó con los emo? La tribu urbana de los 2000 reapareció en redes sociales
Reaparecieron en Tik Tok con una manifestación: “hagamos México, Emo otra vez”, a 17 años de la batalla que tuvieron con punks y rockers en la Glorieta del Metro Insurgentes
Jonathan Padilla / El Sol de México
Quienes se dicen pioneros del movimiento llevan una vida supuestamente distinta de bajo perfil o dentro de los godínez se convirtieron en oficinistas.
“La verdad a nosotros nos daba igual, ¿por qué pelearse con alguien que piensa distinto? Ellos (los punks) decían que les copiaban pero bueno, para nosotros era irrelevante”, cuenta Luis de la cultura gótica.
Según él, la principal inconformidad de la cultura punk contra los emo fue que copiaron parte de como visten y los acusaron de no tener una identidad propia.
Esos señalamientos comenzaron a escalar, al grado de incitar a la violencia en contra de estos grupo de emos, ellos hicieron lo propio que fue defender sus ideas.
La épica batalla del Metro Insurgentes
Un año después del enfrentamiento, hasta la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una postura al respecto de los emos y algunas recomendaciones a las autoridades federales.
“Hagamos México, Emo otra vez”
¿Qué dice el cartel? “Hagamos México, emo otra vez”, dijo uno de los jóvenes emo que llegó a Bellas Artes a manifestarse, “no es una etapa, es un estilo de vida”.
En un video que logró captar el tiktoker @akuacore, los jóvenes emos exponen que no se extinguieron después de la campal en Insurgentes y que es un orgullo ser de esa cultura.
“Es un orgullo, es como la comunidad LGBT, que ellos están orgullosos de mostrar quienes son, pues nosotros también estamos orgullosos de mostrar que somos emos”, dijeron los jóvenes que no pasan de los 18 años o 19 años.
Uno de los jóvenes emo, que llevaba el cabello rojo y orejas de duende, expuso que al ir al famoso tianguis del Chopo, que es considerada tierra punk, fueron agredidos por algunos de ellos.
“Una vez que fuimos al Chopo, una bolilla de punks nos gritaron ‘pinches emos, chinguen a su madre’”, cuenta el joven quien con sus demás amigos predican la no violencia y no caer en provocaciones.
































