Hollande “perdió su último taparrabos de izquierda”
Hollande “perdió su último taparrabos de izquierda”
Redacción El Sol de México
Carlos Siula / El Sol de México
“A veces, resistir es permanecer. Otras veces, es partir”, explicó en su cuenta Twitter.
Hollande y Valls decidieron introducir severas medidas de urgencia en la Carta Magna después de los ataques islamistas de 2015.
Esa política fue severamente criticada por numerosas organizaciones defensoras de derechos humanos y tropezó con la fuerte resistencia del ala izquierda del Partido Socialista (PS), que acusó a Valls y Hollande de no respetar los principios humanistas.
Taubira, a quien algunos analistas definían como el “último taparrabos de izquierda que le quedaba a Hollande”, sanciona la ruptura definitiva de los sectores más radicales del PS con el Presidente.
Los primeros en tomar distancia, en abril de 2014, fueron los ministros ecologistas que integraban el Gabinete. Cuatro meses más tarde fueron seguidos por los ministros Arnaud Montebourg (Industrias), Benoit Hamon (Educación) y Aurélie Filippetti (Cultura).
Mujer, ministra y negra, nacida en la Guyana francesa, Taubira resistió sin pestañear el odio, el escarnio y las peores injurias racistas lanzadas por los reaccionarios de todas las latitudes. Difícilmente, un ministro francés haya sido objeto de tanto aborrecimiento.
En esos casos, su estrategia consistía en evitar sentirse atacada en forma personal y reaccionaba en función del agravio político. Siempre respondía, por ejemplo, que las agresiones racistas “eran un ataque al corazón de la república”.
El Gobierno terminó por admitir que la futura disposición es puramente simbólica.
La tensión entre Hollande y Taubira se hizo insostenible, sobre todo porque -a pesar de su oposición- ella no estaba dispuesta a defender el proyecto de ley ante el Parlamento.























