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Gossipsábado, 9 de julio de 2016

“Hamarretako… De traje”

Un buen día el aventurero fue convidado a asistir a la Feria de San Fermín; la familia de su amigo había organizado la reunión en torno al patriarca, don Fermín, el abuelo, un hombre cercano a los cien años de edad, pero cuya mente permanecía brillante, su ánimo se reflejaba en torno de la mesa y el vino.

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Jesús Manuel Hernández

El Rincón de Zalacaín

A propósito de los Sanfermines

Hace varias décadas el aventurero fue convidado por una familia de Pamplona a pasar los llamados “Sanfermines” la feria tradicional, desde la Edad Media, motivada por asuntos comerciales, taurinos y religiosos y cuya evolución ha desencadenado hasta lo hoy visto por millones de personas al escuchar el primer “Chupinazo” el 6 de Julio.

A Fermín y a Zalacaín les unía la amistad por varios años, pese a la diferencia de edades, ambos habían coincidido algunas veces en los “Txokos”, las sociedades gastronómicas de Navarra, esos sitios donde se han consagrado los cocineros a mantener la tradición culinaria.

Un buen día el aventurero fue convidado a asistir a la Feria de San Fermín; la familia de su amigo había organizado la reunión en torno al patriarca, don Fermín, el abuelo, un hombre cercano a los cien años de edad, pero cuya mente permanecía brillante, su ánimo se reflejaba en torno de la mesa y el vino.

Originalmente la fiesta de Pamplona era el 10 de octubre, pero una lluvia sin precedentes en 1590 obligó a cambiarla al 7 de julio.

La gente, contaba el abuelo de su amigo, no se uniformó de blanco hasta por 1960, antes sólo los de la peña de “La Veleta” lo hacían.

¿Y el llamado chupinazo? preguntó Zalacaín. Eso, dijo don Fermín lo inventó Juanito en 1931, era de la familia Etxepare, republicano de sombrero de paja y pajarita en el cuello, se le ocurrió y luego se volvió tradición, sobre todo cuando Ernest Hemingway llevó la fiesta de San Fermín a su novela “Fiesta”.

Zalacaín había disfrutado la charla, pero también los huevos fritos, les había puesto a un lado unos pimientos del piquillo asados. Pero la guinda la había puesto Fermín al sacar un Chorizo. Con maestría procedió a cortarlo en diagonal y ofrecerlo: “anda aventurero, come pamplonica, eso no lo hay en tu tierra”.

Don Fermín le pidió se acercara, le dijo de un refrán navarro a las chicas de su época desde las tabernas a la hora del pintxo, les gritaban a manera de piropo: “Estás más buena que el pan y más rica que el chorizo, si estuvieras a mi lado, serías mi único capricho…”.

¡Viva San Fermín!

losperiodistas.com.mx@gmail.com

Video: “Hamarretako… De traje”

Video en: Canal Youtube El Rincón de Zalacaín. En Facebook página Los Periodistas.

[caption id="attachment_35011" align="aligncenter" width="480"] Almuerzo Pamplona[/caption]

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