Colin Wilson (Starseekers) Buscadores de Estrellas, 1980
EL EXTRAORDINARIO MERITO DE JOHN GOODRICKE
Colin Wilson (Buscadores de Estrellas) 1980
La enorme confianza que sustentaban las observaciones y mediciones de Goodricke lo llevaron a analizar el porqué de la variabilidad regular de la estrella.
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En el bello hemisferio norte celeste y durante los meses de octubre, noviembre y diciembre, se observa una enigmática y cambiante estrella, en la constelación de Perseo. La constelación del héroe griego es mostrada en los antiguos mapas estelares en una postura belicosa; en su mano derecha sostiene una espada; y en la izquierda, la horrible cabeza de Medusa, con su cabellera pletórica de serpientes.
Se identifican en el cielo dos estrellas como los ojos de Medusa. Los astrónomos árabes de la Edad Media observaron y registraron que uno de los ojos estaba inmóvil, pero el otro misteriosamente parpadeaba. Catalogada como beta de Perseo, fue bautizada por los árabes como Al-Gol (Ras-Al-Guil) o Estrella del Demonio; también interpretado como Espíritu Necrófago; estos nombres nos hablan de algo espeluznante o tétrico.
Según la mitología griega: el héroe Perseo llevó a cabo la empresa más peligrosa y apasionante; matar a la GorgonaMedusa y cortar su repugnante cabeza, con una cabellera formada por serpientes. La mirada de la Gorgona Medusa -al igual que la de sus hermanas- tenía el poder de petrificar a quien mirase sus ojos. Según la mitología: las Gorgonas vivían en el monte Atlas y desde la cima vigilaban a las Greas o Grayas -que personifican la vejez-, tres hermanas ancianas, ellas tenían un sólo ojo y un solo diente, que compartían.
Perseo, tenía la necesidad de los poderes de la Gorgona Medusa. Para lograrlo los dioses le proveyeron de un equipo especial: un yelmo dado por Hades (Plutón) que lo hacia invisible; un escudo de bronce fabricado por la diosa Minerva (Atenea); una poderosa espada de duro diamante, fabricada por Hefestos (Vulcano); sus pies fueron calzados con las sandalias dadas por Hermes (Mercurio), quien también le entregó un zurrón o mochila. Una vez listo, su primera acción fue deshacerse de las estorbosas Grayas pero antes, debían darle la ubicación de Medusa y de cómo matarla. Les robó el ojo y así las obligó a revelarle el lugar y la debilidad de la Gorgona Medusa. Perseo inició el viaje nocturno hacia donde se encontraba la repugnante Medusa. Al cazarla en silencio, Perseo usó el escudo como espejo, para ver su reflejo y nunca directo a sus ojos; al verla dormida, confiada en sus poderes, Perseo se lanzó sobre ella y de un solo golpe con la espada cortó la cabeza de la maléfica Medusa; guardó en el saco la cabeza con cuidado de no mirarla, pues sus ojos aún tenían el poder de petrificar. Voló con las sandalias aladas, y cuando pasaba por Jopa (Yopa) vio encadenada a Andrómeda y se enamoró. Bajó a pedir su mano a los reyes Cefeo y Cassiopeia, quienes se la otorgarían si acababa con Cetus (la Ballena), que hacia estragos sobre Jopa. Perseo se enfrentó al terrible monstruo utilizando el poder de la mirada la Medusa; en un rápido movimiento Cetus la vio a los ojos y se petrificó. Como recompensa, todos ellos fueron colocados en el cielo, formando las constelaciones de Cefeo, Cassiopeia, Andrómeda, Perseo y Cetus; así como Pegaso, el caballo alado que nació de la sangre de la Medusa. En la constelación, Perseo sostiene la cabeza de la Medusa, dos estrellas marcan sus temibles ojos, pero uno de ellos quedó parpadeando por eternas memorias como una diabólica estrella, llamada Algol.
"El 12 de noviembre de 1782, un sordomudo, John Goodricke, examinóla estrella Algol de la constelación de Perseo, y le extrañóque brillara mucho menos de lo debido".
Algol es una clásica Estrella Variable; durante dos días conserva imperturbable su brillo, de magnitud 2.2; después disminuye hasta llegar a la magnitud 3.5; la regularidad que se observa en su variabilidad se ha logrado calcular con una gran precisión: 2 días con 20 horas, 45 minutos y 55.65 segundos. Al graficar las variaciones del brillo, se observa que cada dos mínimos (disminuciones del brillo) se sitúa entre ellos otro mínimo muy pequeño, cuyo valor es solo una décima de magnitud. Mientras los mínimos principales, pueden distinguirse claramente a simple vista, los mínimos secundarios solo pueden detectarse con ayuda de instrumentos y mediciones muy precisas. Con estas variaciones en su brillo, Algol es la representante principal de las llamadas Estrellas Variables De Escolta, y al subgrupo se denomina Estrellas Algol.
En 1667 el astrónomo y matemático de Bologne (Italia) Geminiano Montanari (1633-1687), en sus cotidianas observaciones, prestó gran atención a la variabilidad de la estrella Algol; y en sus registros hace notar su extraño comportamiento; lamentablemente no llegó a concluir las causas de este cambio tan regular.
"... en 1784 descubrióuna clase más intrigante de variables, delta de la constelación de Cefeo, tardóunos cuatro días en oscurecerse y uno solo en recobrar su brillo anterior".
Hace poco más de dos siglos, un joven -sordomudo de nacimiento- el anglo-holandés John Goodricke (1764-1786), se entregó desde muy niño a observar y contemplar el cielo; llevaba informales memorias de todo cuanto veía, lo que le serviría posteriormente, al cumplir 18 años de edad en 1782, y en 1783 cuando se entregó totalmente al estudio de la variabilidad de la misteriosa estrella Algol. Noche tras noche, en ese triste silencio de su existencia, midió varias veces con gran exactitud, la periodicidad rigurosa del parpadeo del ojo de la Medusa.
Goodricke estaba entregado en cuerpo y alma a sus estudios y a la observación de Algol, la estrella más brillante de las que presentan cambios visibles en su luminosidad. Este joven con discapacidad, conocía la sentencia de Aristoteles de Estagira (387-322) a.C.; quién sostenía que los cuerpos celestes eran inmutables. El misterio de la variabilidad del brillo era un reto para su aguda y constante observación; al mismo tiempo, era perturbador retar al genio más grande de la antigüedad.
El gran mérito de este joven astrónomo, fue establecer una hipótesis muy audaz para su tiempo. Entre todo lo que debió pensar y analizar, terminó por convencerse de la existencia de un cuerpo obscuro que se interponía en rotación sobre la estrella, eclipsándola, lo que daría motivo al cambio de luminosidad. Al respecto escribió: "Si no fuese demasiado pronto para opinar sobre las causas de la variabilidad, Yo podría suponer la existencia de un cuerpo grande que gira alrededor de Algol". Esto parecía ser la mayor y más lógica solución a la variabilidad de la misteriosa estrella de Perseo.
John Goodricke nació en Groninga, Países Bajos, durante un fuerte temporal que arreció el 7 de septiembre de 1764, es posible que eso lo haya afectado para quedar sordomudo y tener una corta vida. Vivió en un terrible silencio e incomunicado para después desplegar las alas de su mente genial. Sus primeros años fueron difíciles, pero aprendió rápidamente a leer y escribir, lo que le permitió adentrarse en el estudio de la Matemática, las Ciencias Naturales, la Filosofía, las Ciencias Sociales, el Arte y a su enorme curiosidad de elevarse en esa gigantesca bóveda celeste, la Astronomía, que lo entusiasmó siempre, hasta los últimos días de su vida.
El gran mérito de Goodricke, fue que a pesar de su discapacidad (sordomudo), y de ser un joven sin muchas oportunidades y con una frágil salud, se entregó totalmente a estudiar, con disciplina de investigador profesional, las variaciones luminosas de la estrella Algol;, sin tentaciones de orden místico o mágico. En 1783 cuando había cumplió 18 años de edad, sugiere en sus notas que el cambio o variación de la luminosidad era debido a la existencia de una estrella acompañante que rotaba en torno a la brillante Algol, produciendo un Eclipse, lo que provocaría la disminución en la cantidad de Luz que envía Algol; la estrella era invisible o mejor dicho con menos luminosidad que Algol, por lo que a nuestro ojos, es invisible.
Cuando este extraordinario joven tenía 21 años de edad, el 16 de abril de 1786 presentó su trabajo profesional ante la Royal Society de Londres. Sus méritos le valieron la Medalla Copley y el ser admitido en tan prestigiosa Sociedad. Pero para entonces sus males se aceleraron y el 20 de abril, cuatro días después de recibir su medalla, murió, con rostro tranquilo, en la ciudad de York, Inglaterra.
La ciencia y la humanidad tiene una enorme deuda con John Goodricke que a pesar de su efímera existencia, tuvo la visión de lanzar una hipótesis audaz, para su tiempo y para su edad; la existencia de las llamadas Estrellas Variables Eclipsantes.