elsoldesinaloa
Análisisjueves, 27 de noviembre de 2025

Cuarto día de toma de casetas

En Sinaloa, el corazón agrícola del país, la paciencia de los productores volvió a agotarse; mantienen presencia en casetas como parte del movimiento nacional iniciado hace tres días, el lunes 24 de noviembre.

Los productores han vuelto a las carreteras porque no les dejaron otro camino; la brecha entre el costo de producir y el precio al que se les obliga a vender es insostenible.

En las casetas de El Pisal, Costa Rica y Cuatro Caminos se repite una escena contundente: productores que no abandonan el lugar, que se organizan en turnos, que liberan el paso por unos minutos para evitar confrontaciones, pero que tampoco ceden.

Es una presencia que no intimida; resiste, una manera de decir que no están dispuestos a desaparecer entre el silencio y el abandono institucional.

Mientras tanto, la federación responde con comunicados y promesas que no aterrizan en nada concreto.

En Ciudad de México hablan de apoyos futuros, de mesas técnicas y de cifras que no reconocen la realidad vivida en los surcos.

Allá se habla de presupuesto; aquí se habla de deudas, de costos que suben, de cosechas que ya no reditúan y de familias enteras que dependen del maíz, el frijol, la hortaliza, el trigo, entre otros productos.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias