El delito que pega al bolsillo
Sin embargo, el robo de autos es uno de los delitos más sentidos entre la población porque no sólo se trata de posibles pérdidas materiales, sino también es la pérdida de la tranquilidad cuando se es blanco de los delincuentes que a mano armada quitan las unidades.
Desde luego que es un problema estructural, porque la Fiscalía General del Estado no cuenta con suficiente recursos humanos, existen como 20 investigadores para miles de casos, es una obviedad que resulta imposible.
Ausencia que duele
La desaparición de Carlos Emilio Galván Valenzuela originó un cisma en Mazatlán que no solo tocó a la seguridad, también las actividades empresariales-turísticas.
Los cientos de desaparecidos ocurridos en el puerto desde el año pasado no habían tenido quizá esa visibilidad que ha provocado el caso del joven duranguense de 21 años.
Hace un mes se convirtió en una estadística para las autoridades, pero para su familia y amigos es un dolor que todos los días crece mientras no aparece.
Para los familiares, las autoridades han sido omisas y se han tardado en darles información de los cateos que se han realizado a cuatro inmuebles relacionados con su desaparición.
Mientras el caso judicial se investiga, se asegura desde las autoridades, en paralelo el tema turístico en el puerto también ha sufrido golpeteos para que no se visite Mazatlán por los casos de desaparecidas y desaparecidos.
En toda esta trama Ricardo Velarde Cárdenas, quien dejó la Secretaría de Economía al ser un copropietario del bar Terraza Valentino, antro donde desapareció Carlos Emilio, le echa más combustible al fuego.
Aunque el ex funcionario y empresario restaurantero aseguró que el establecimiento ha colaborado en la investigación, el vox pópuli marismeño y duranguense desata en redes que la investigación del caso lleva “mano cargada”.
Lo ideal es que Carlos Emilio aparezca, y aparezca con bien, para que se despeje toda especulación.
Los medios nacionales también han tomado el tema, a su estilo, desde la distancia, algunos con sesgos políticos, pero con la exigencia de todos, que aparezca sano y salvo.















