Alfa y Omega / Alimento de todos los delitos
Nueve años de prisión fue la sentencia que los representantes de la justicia dieron a Javier Duarte, ex Gobernador de Veracruz y mire usted, la semana que termina estuvo a punto de salir libre, -gracias a Dios que no fue así- dizque por buena conducta y estar a punto de cumplir con la condena.
Sí, nueve años de cárcel a un funcionario que desfalcó a su Estado, cometiendo el delito de peculado por sumas super millonarias se antoja como una burla a la sociedad, cuando que pillos de tal ralea deberían estar sumidos en un calabozo por todo lo que les reste de vida.
Javier Duarte debería ser exhibido como ejemplo de deshonor pública y no ser tratado tan solo como un simple raterillo de poca monta.
Sobre ese mal funcionario pende la espada Damocles, los barrotes de la prisión le están llamando con mucha insistencia y es posible que pronto sea llevado a rendir cuentas ante la ley.
Ese pues es el problema de México, peor que el huachicol, los carteles criminales y la vecindad con Trump: México es víctima de sus propios dirigentes políticos, enfrascados más en hacerse millonarios, que en conservar y utilizar las riquezas del País para llevarlo hacia lugares más dignos de sus hijos.
Por supuesto que hay honrosas excepciones, pero si queremos que México progrese, el propio Gobierno debe despojarse de la tibieza con los corruptos, la piedad con ellos no cabe, es necesario arrancarse de raíz ese cáncer social, antes de que éste acabe con todos.
En otros temas, Altamira sigue creciendo a ritmo acelerado hacia la conformación de una ciudad moderna, activa y próspera, con derivaciones de bienestar para sus habitantes.
Armando Martínez Manríquez, su alcalde, está brindando todas las facilidades posibles a las empresas comerciales y a las industriales que buscan su expansión hacia lugares que representen libertades de operación, como las recientemente instaladas.
Como ejemplo están las tiendas The Home Depot, Arteli del Grupo Chedraui, Reanka Terraza Healty Cafetería y Dekora Monte Alto, abiertas al público luego de su inauguración.
De esta manera, Altamira crece en su desarrollo y fortalece su economía, bajo una política de puertas abiertas aplicada por Armando Martínez, generando empleos y abriendo brecha en el andar hacia la prosperidad y el bienestar.
P.D.- La corrupción es el alimento de todos los delitos, ni más, ni menos.

















