Vivencias / Inundados
Pero no es solo eso, la misma población ha entendido a fuerza de golpes que es necesario desalojar a tiempo, ponerse a salvo en los albergues, sacar solo lo necesario para conservar la vida, que es lo más valioso.
Me consta que no había manera, no sé si ahorita lo hay, de que la Guardia Nacional dejara pasar la ayuda que los particulares querían dejar a los damnificados y que mejor retornaron a sus casas.
Pero no quiero dejar de comentar las increíbles escenas de solidaridad que solo los mexicanos tenemos, ir de muy lejos y compartir lo poco que tenían, o los que salieron en sus lanchitas es realmente esperanzador.
Alertas tempranas y prevención son vitales en estos tiempos. Exijamos como ciudadanos y hagamos caso cuando sea necesario.
Por lo pronto, solidarios, sigamos acompañando de todas las maneras posibles a nuestros vecinos que sufren, demos ayuda y sembremos esperanza.
















