Vivencias / Los cuidadores
Cuidar también cansa (y casi nadie lo dice)
Y sí, cuidar también cansa.
Cansa física, emocional y económicamente. Cansa porque no hay horarios. Porque no hay descansos formales. Porque no hay reconocimiento real. Y porque, aunque se haga con amor, el amor no sustituye la necesidad de apoyo.
Por eso, hablar de cuidados sin hablar de las cuidadoras -y los cuidadores- es quedarnos a la mitad.
















