Vivencias / Los niños azules
Hace apenas unos días presenté en el Congreso del Estado una Iniciativa para buscar soluciones al problema de la falta de maestros “sombra” que ayudan a los niños que tienen una condición de espectro autista.
Quizá usted conozca padres con un niño con esa condición y la verdad es un peso impresionante el que cargan, necesitan ayuda psicológica, pero sobre todo inclusión en las escuelas y en la sociedad.
No es una enfermedad, solo es una manera distinta de interpretar las palabras, los colores, las formas y los sonidos pero obvio que requiere recursos no solo económicos sino de visibilización.
Existen diversas asociaciones que se dedican a ayudar a estos niños, pero nunca es suficiente, hay mucha gente que ni siquiera saben que existen y puedo imaginar que algunos de nosotros conocemos a alguien cuyos hijos lo sufren.
No son agresivos, no son genios, no están enfermos. Tienen sentimientos y emociones. No viven en “su mundo”, son parte del nuestro.
Solo necesitan acompañamiento. Tenemos que transformar la forma en que los que tienen esas condiciones, asi como hemos avanzado con las personas con capacidades diferentes sean aceptados por la sociedad y reconocer lo que es obvio: todos somos diferentes y únicos.
Enseñemos a la familia como trabajar con ellos en casa pero tenemos que insistir que la escuela debe completar la estrategia. No todos los niños aprenden igual, algunos necesitan algo más, alguien que los guie y los acompañe.
Ayudemos a las familias de estos maravillosos Niños Azules a que respiren tranquilos.

















