Aprobación y Desafíos de nuestra democracia
La democracia es una fórmula de gobierno, indispensable para lograr la paz y la protección de los derechos humanos que todas las personas tenemos.
Carl Popper, filósofo y politólogo austriaco expresó que este tipo de regímenes están diseñados para lograr dos objetivos fundamentales: 1) la coexistencia y competencia pacífica de la diversidad política y 2) posibilitar el cambio de los gobernantes sin el costoso expediente de la sangre.
En esos años, el presidente, los gobernadores, senadores y el 82% de los diputados pertenecían al mismo partido, el partido hegemónico.
2019 estableció el principio de paridad en todos los cargos de elección popular sin excepción y en 2024 el máximo cargo político del país fue asumido por una mujer la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, quien el pasado domingo en la plancha del Zócalo encabezó un primer informe con motivo de sus 100 días de gobierno.
Claudia Sheinbaum cuenta con una aprobación del 77% de acuerdo con Buendía & Márquez, 6 de cada 10 personas consideran que el país va por buen camino.
Sin duda, los programas sociales que se han mantenido y también ampliado son un acierto porque en el caso de los adultos mayores no solo se trata de recibir una cantidad de dinero que les permite sobrevivir en muchos casos, sino también de recuperar su dignidad que en muchas ocasiones se erosionó por dejar de ser proveedores de la economía de su hogar.
Las becas a estudiantes y la fuerza que ha tomado el tema de género, en este Tiempo Mujeres son otro factor importante.
La presidenta enfrenta duros desafíos: los asuntos migratorios, la renegociación del T-MEC y en el ámbito interno, no regresar a la política de antes de 1977.
Además, el desarrollo de una cultura democrática ciudadana: lograr que las personas se apropien del espacio público y tengan claro que su voto cuenta y con él se definen políticas públicas con independencia de los programas sociales es fundamental.
Los obstáculos de la democracia están siempre latentes: clientelismo, corrupción, se suma a ello la baja calidad de la representación política y la falta de pesos y contrapesos como la existencia de una oposición seria y responsable.















