Contexto | Leyenda de la segunda de Aldama (final)
La casa parecía haber tomado un nuevo brillo y el agua de la pileta iba disolviendo la escarcha que se le había formado durante la noche, las viejas puertas eran como testigos mudos de ese extraño amanecer.
Sintió una paz inmensa. El tiempo había pasado.
El sol le dio en plena cara y la despertó. Miro a la niña, aun en sus brazos, dormir tranquila. Salió al corredor. “Uy, que noche, uy que sueño”, pensó. Sintió un sosiego interior muy intenso. Respiro profundo y tuvo una sensación placentera-
“Otra mañana más”, pensó.
Se aproximo a las macetas con flores y un colibrí de colores se acercó. Aleteó frente a ellas unos segundos y dejó junto a la niña un rama de olivo. Yolanda la tomó y la olió. Era el olor de su sueño.
…y es que dicen que el colibrí es símbolo de alegría y belleza…y tal vez mensajero de los dioses y guardián del tiempo y ¿por qué no? de los recuerdos.
Correo: contextotoluca@gmail.com















