Solidaridad en tiempos de pandemia
Eusebio Peralta construyó un horno, aprendió a hacer pan y ahora ayuda a su personal e incluso hasta a policías municipales
Domingo Fernández / El Sol de Toluca
Desde junio pasado Eusebio Peralta aprendió el oficio de panadero para ayudar a su personal que salió afectado tras cancelarse las actividades de su salón de fiestas ubicado en Calixtlahuaca debido al Covid-19.
“Por dos meses estuvimos resguardados en casa por lo del Covid-19, pero después busqué la manera de ayudar a los compañeros, así que se improvisó la construcción de un horno de tabique para hacer pan, afortunadamente funcionó”, dijo.
Después vinieron los tutoriales de Internet, sin embargo sí les tocó vivir el refrán que dice “echando a perder se aprende”.
LO APRENDIDO
Con seis personas que le ayudan en la elaboración, Eusebio Peralta compartió lo aprendido hasta el momento con algunas variedades de pan donde destacan los más complicados, sencillos y los de mayor producción.
Incluso, detalló que el croissant exige una mantequilla que cuesta 130 pesos cuando la margarina común para los otros tipos de pan llega a un promedio de 35.
De los panes que más se elaboran es el de pulque, además de llevar esta materia prima se agrega la harina, mantequilla o margarina, se le echa el pincelado de huevo para el brillo, también puede llevar ajonjolí, es un producto intermedio al no ser ni bolillo ni de dulce.
PAN PARA LOS POLICÍAS
Otro grupo que ha recibido la ayuda son los policías municipales de Toluca que esporádicamente se acercan para recibir principalmente empanadas.
“Les proporciono un promedio de cinco o seis empanadas a cada uno, con lo cual queremos impulsar la idea que todos necesitamos la ayuda y ellos no son la excepción, también son seres humanos que están pasando por momentos difíciles”.
Agregó que al policía se le debe integrar como ciudadano, tener un mayor contacto con él y ser solidarios se puede reflejar un mejor desempeño en su trabajo.
PRIMER CONTRATO
El éxito de esta iniciativa ha tenido eco en la comunidad por lo que ya fueron contratados en un evento para preparar empanadas, no fue sencillo pero lograron cumplir las exigencias del cliente.
Incluso el horario fue otro factor de estrés ya que se había establecido una hora y después cambió para hacerlo más temprano.




























